{jcomments off}

Con el deseo de colaborar efectivamente para que los votantes de hoy se transformen en los electores del mañana y que el principio de que la soberanía reside en el pueblo sea una tangible realidad. Nuestra consigna: ¡Votar para elegir!

Visitanos

NOTA IMPORTANTE: Las propuestas que hacemos en este sitio solamente se pueden hacer realidad en democracia.

 

 

 

Presidenciales // Dulce María Tosta

A nadie medianamente observador de nuestro acontecer político, pudo caerle por sorpresa la convocatoria a elecciones presidenciales adelantadas, realizada por la ANC.

A través de los años venimos observando los múltiples acuerdos entre el régimen y la MUD, dirigidos a mantener el status quo hasta el 2018, con la evidente intención de renegociar una extensión que le permita al chavismo/madurismo gobernar hasta el 2025. Para ello, la MUD se ha hecho especialista en las protestas inocuas y en los señalamientos sin destino.

Hace mucho tiempo que los detentadores del poder entendieron que no tienen nada que buscar en un ambiente electoral respetuoso de las decisiones de la ciudadanía; en tal virtud, procedieron a tomar por asalto el Consejo Nacional Electoral y a construir una oposición que se amoldara a sus deseos e intereses, que actuara como esos perros chiquitos, proclives al escándalo e inútiles para la confrontación real.

Este llamado electoral del 2018, persigue dos objetivos fundamentales: por una parte, el sometimiento del país entero a la Asamblea Nacional Constituyente, nacida de un fraude ajeno a la más elemental decencia política y dotada de poderes supra constitucionales que, en la práctica, absorben y hacen desaparecer la soberanía popular. Por la otra -con la descarada complicidad de la MUD- alargar por seis años más el cuestionado mandato de Nicolás Maduro.

Ya empezaron los desatinos, las propuestas absurdas y las explicaciones que resultan ofensivas a la inteligencia de cualquier persona normal. A los clichés de «votamos o nos matamos», «¿y tú qué propones?» y otras sandeces de similar catadura, le siguen los «intelectuales» MUDeros con sus medias verdades y sus conclusiones pergeñadas, carentes del menor rubor.

Dos viejas herramientas caza bobos están siendo desempolvadas por la MUD para perfumar su abyecta posición electoralista: «unidad» y «primarias», pero se cuidan bien de no mostrar la parte sumergida del iceberg; «unidad» siguiéndola a ella y «primarias» para escoger entre los candidatos que nos señale. Lo que no dice, a pesar de que lo sabe bien, es que Maduro ganará esas elecciones, que los comunistas no las convocaron para entregar el poder sino para consolidarlo, que quienes se sienten candidatos a fríos calabozos en tierras extrañas, están dispuestos a cualquier patraña para conservar un poder que no solamente los colma de prebendas, sino que los preserva de las amarguras de la cárcel a que se han hecho acreedores.

No en vano los franceses, una vez recuperada la libertad y expulsado el ejército nazi, fusilaron a los colaboracionistas y raparon el cabello de las mujeres que se relacionaron íntimamente con el invasor. Los venezolanos de este siglo XXI, habiendo sufrido las terribles consecuencias de la colaboración velada, vemos como justicia lo que antes nos pareció saña y entendemos que si Charles de Gaulle hubiese sido blando con los franceses que prestaron sus servicios a los alemanes, muy probablemente otra sería la historia de Francia.

La adversaria del cual debemos cuidarnos y esquivar sus consejos y sugerencias es la MUD; ella es la encargada de vendarnos los ojos para que caigamos en el barranco sin fondo de la tiranía. El tirano está identificado y es repudiado con vehemencia por propios y extraños; así, los pronunciamientos de Estados Unidos, del Canadá, del Grupo de Lima y de la Unión Europea, parecen ser el epílogo del llamado socialismo del siglo XXI, el cual nos devolvió el siglo XVIII. Los caciques de la MUD quizás logren esquivar el castigo que merecen por sus felonías; desaparecerán el tiempo necesario para que el olvido haga su trabajo y después reaparecerán, a la sombra de unas siglas, para seguir realizando el arte que dominan cabalmente: engañar.

Hemos vivido la amargura de la partidocracia y no es justo que la volvamos a vivir en el futuro; para evitarlo debemos exigir con vehemencia que todos los cargos de elección popular estén sometidos a elecciones primarias universales. Sólo así se recuperará la soberanía popular y el camino de la libertad y el progreso. Eso lo pueden anotar.


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

@DulceMTostaR

http://www.dulcemariatosta.com
25 de enero de 2018

Volver

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar