Para el amor no hay edad y cuando es sincero, desinteresado y sin tabúes, menos; que difícil es amar, pero mas difícil es ser correspondido como lo deseamos y soñamos. Es pasión, es dulzura, es emoción, es la entrega en el acto sublime del amor. Cuando amamos de verdad lo damos y entregamos todo; y somos capaces de los mas grandes sacrificios.

¿Qué es el verdadero amor? El amor verdadero es el compartir lo bueno y lo malo, las alegrías y tristezas, es mucho de romanticismo, es el entendimiento en cada acto o frases de nuestra convivencia, es todo lo contrario a los celos, la desconfianza, el maltrato físico y mental. Enamorarse no es solo el sentimiento hacia una persona, es amar a la familia, la vida, el trabajo, a los amigos, alguna otra cosa que nos haga sentir felices y satisfechos de lo que hacemos; pero en este caso hablare del amor entre un hombre y una mujer.

Cuando nos enamoramos pensamos que ese amor es el definitivo, el verdadero y es el que va a perdurar en el tiempo; pero sin embargo es solo el comienzo de una relación afectiva, que puede culminar o no en una relación de amor duradera y todo consiste en madurar la convivencia entre un hombre y una mujer, para dar paso a la consolidación de esa unión, a un proyecto de vida juntos. Al comienzo de la relación es bueno conocer al máximo las actividades, inquietudes y hobbies de la persona con la que deseas compartir tu vida y respetar en lo posible el espacio, la individualidad y la privacidad del otro, tratando de compartir juntos momentos y acontecimientos, pero, sin forzar situaciones.

En definitiva, se trata de no perder las ilusiones que hicieron que naciera el deseo por la convivencia y el amor; y en la medida en que se está bien con uno mismo, lo va a estar para aportar lo mejor de sí a la relación.

Pasado un tiempo, la relación, de la euforia del comienzo puede pasar a la tranquilidad de la vida en común e inevitablemente después de varios años de convivencia se produce el cansancio y el deterioro en algunas parejas que no han puesto lo mejor de si para evitarlo y esto junto con la rutina, los conduce al enfriamiento de la relación.

Para que esto no suceda y mantengamos por siempre la ilusión y el entusiasmo, es preciso y necesario cuidar día a día nuestra vida en común y hacer de ello un nuevo amanecer, lleno de amor y pasión en todos los aspectos de la relación. ¿Cómo? Muy fácil, a través de los pequeños detalles y de la buena comunicación, intentando cada día un mayor acercamiento, demostrándole además siempre a nuestra pareja que la queremos y de esa manera hacemos que se sienta feliz a nuestro lado.

El verdadero amor no se reduce solo a lo físico y ni tampoco a lo romántico; es la aceptación de todo lo que la otra persona es, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es, ni será jamás.

Escrito por: Dulce María Tosta
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01/08/2009

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/090801/el-verdadero-amor

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