Disculpen que insista con el asunto de la Autopista Regional del Centro, pero es que es realmente alarmante lo que pasamos quienes tenemos, por obligación, que transitar por allí.

En mis escritos anteriores les mencionaba lo deteriorado de la vía, las colas inmensas que se forman a cualquier hora del día y todos los días, así como la inseguridad que reina a lo largo y ancho de la autopista que, por cierto, ya algunos la comparan con una avenida, ¡que tristeza!, siendo esta vía la de mayor importancia del centro del país.

Desde hace meses están haciendo reparaciones en el tramo de Aragua, sentido Caracas, eso es a la altura de La Encrucijada de Turmero, y aún no han llegado a la entrada de La Victoria; primero rompen con la caladora grandes pedazos por los cuales nuestros carros deben transitar y luego vacían el asfalto, que por cierto lo que ya está asfaltado, aparte de que aún no le pintan las rayas, está muy desnivelado. También, en sentido a Valencia, están reparando el tramo a partir del kilómetro 32; lamentablemente, encontramos que hasta Paracotos se siente lo deficiente de la pavimentación, donde nos encontramos, además, con pronunciados desniveles y la falta del respectivo rayado. Desde Paracotos hasta el kilómetro 39 se encuentra el tramo roto por la caladora. Pareciera que estos dos grupos de trabajo están haciendo competencia ¿quién va más lento? Por ende esto nos ha ocasionado a los que por allí transitamos muchos inconvenientes y retardos, pero bueno ¡con tal lo reparen!. Solo espero que lo culminen pronto y que no lo dejen como regalo de navidad.

Luego del lamentable accidente en Clarines, ando más atenta del tránsito de esta clase de transporte. ¡Pero es que andan como alma que lleva el diablo! Sus conductores, en muchas oportunidades, no respetan los límites de velocidad por su tamaño, peso y tipo de material que transportan; además, he podido observar con mucha preocupación que ahora esos vehículos no van acompañados de sus escoltas, que son tan necesarias para controlar su velocidad y alertar a los demás vehículos de su paso, pero claro eso implicaría un costo y como que no hay para eso.

Al cierre de mi escrito, me enteré por televisión de un posible hundimiento en esta autopista, bueno, creo que era de esperarse, ya me informaré para escribirles mas adelante al respecto.

¿Qué pasa MINISTRO? Insisto: ¿Es que no se quiere lucir?

Escrito por:  Dulce María Tosta
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10/10/2009

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/091010/mas-de-la-autopista-infernal

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