El día miércoles 09 de septiembre, leí con mucha preocupación el editorial de Tal Cual escrito por Teodoro Petkoff; como él lo escribe allí, es muy triste ver como tuvimos dinero en abundancia para hacer de Venezuela una tacita de plata y no fue así.

Fuimos engañados nuevamente, y en la búsqueda de mejores horizontes, cansados de los dos mismos partidos turnándose la presidencia durante 40 años, nos equivocamos una vez más; primeramente, nos prometieron acabar con la corrupción y la burocracia, encarcelar a los corruptos, mejorar los servicios públicos, construir casas de interés social; en fin, todo lo que ofrecen los políticos para optar a un cargo público, como la presidencia de la República, gobernaciones o alcaldías y cuando ya están en el cargo se olvidan de todas sus promesas y si te vi no me acuerdo. Esto no es cuento, lo vemos y escuchamos a diario en la gente defraudada y decepcionada por el incumplimiento de las promesas.

Ha sido un largo camino, donde hemos visto de todo; pero de lo que si estoy plenamente segura es que, gracias a todo lo que nos ha pasado, muchos hemos despertado y a estas alturas hemos logrado la unión de muchos factores de oposición y de la gente.

Veo con mucha preocupación las fallas de electricidad en todo el país y lo que allí nos dice en su editorial Teodoro Petkoff; donde las centrales de energía eléctrica ofrecidas por el gobierno y necesarias por el crecimiento del país, no se han construidos o terminado. Todo esto trae como consecuencia la falla en el suministro de agua y el daño de artefactos eléctricos que hemos comprado con mucho sacrificio, por las violentas caídas o subidas de tensión eléctrica. Además, del gran atraso y pérdidas económicas que conlleva todos estos desajustes.

Pero con velas no solucionamos el problema: ¿Cómo hacemos con la comida refrigerada? ¿Cómo operan los médicos en los quirófanos? ¿Cómo mantenemos a los bebés en incubadoras? ¿Cómo hacemos para sacar o depositar dinero de las cuentas bancarias? ¿Cómo hacen esos grandes centros comerciales, o las carnicerías, o panaderías o cualquier bodega? En fin, el país se paraliza. Por eso digo, mi estimado Petkoff, que esa no es la solución. La solución es que nos pongamos a trabajar por el país.

Escrito por:  Dulce María Tosta    
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12/09/2009

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/090912/que-pasa-con-la-luz

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