Continuando con la misma tónica por Venezuela, hoy les escribiré sobre el deficiente servicio de electricidad y agua, a lo que hemos sido objeto desde hace algún tiempo.

Al fin las autoridades a las que les compete nuestra realidad ya han tomado cartas en el asunto, una vez más el ejecutivo hace responsable a los gobernantes de los 40 años anteriores, o sea, la llamada 4ta República, al imperio y también al derroche de energía eléctrica y de agua por parte de la oligarquía venezolana, entonces; pareciera que aquí nadie mas se beneficia con estos servicios, la clase media y profesional y los que tienen menos recursos, ellos no cocinan, ni limpian, o se bañan y tampoco se favorecen del servicio de energía eléctrica en sus viviendas.

Estoy viendo con mucha preocupación como rápidamente algunos se han acostumbrado a todo lo que se les impone; por ejemplo, en los cortes de luz programados, se acondicionan de tal manera que cuando corresponde que quiten la misma disponen con anterioridad la revisión de que necesitan antes que corten la energía eléctrica: batir algo en licuadora, meter una ropa a lavar en la lavadora, si toca limpiar, se apuran en pasar la pulidora o muy bien los que tienen tanque revisan si tienen agua para encender la bomba antes de que quiten la luz; ¡que horror!, e igualmente es asombroso lo que dicen cuando la quitan en un período fuera de la programación, que ya se han aprendido al caletre: ¿qué pasó? pero hoy no toca que quiten la luz o ya la quitaron por la mañana o corresponde es en la tarde.

Realmente es deprimente. Para mí, esas tres o cuatro horas que cortan la luz, se convierten en una eternidad y me imagino que, como a muchos, les causa mucha indignación ver como regalan plantas eléctricas a otros países, mientras a nosotros nos imponen humillantes cortes.

¿Qué pasa? ¿Cómo es posible en un país donde ingresa tanto dinero por el petróleo, haya llegado a esta situación?, donde nuestro dinero es regalado a otros países y lo que no, se gasta en comprar armas, como que si estuviéramos en guerra.

Necesitamos urgentemente que nos escuchen porque si continuamos así, en un tiempo no muy lejano será imposible sobrevivir al colapso: no quisiera ver como poco a poco también nos imponen por tiempo indefinido los cortes de luz y agua.

No podemos conformarnos con todo lo que está pasando en el País, es necesario que reaccionemos, porque Venezuela es de todos y debemos actuar como pueblo soberano y principales protagonistas, exigiendo respeto y consideración; ya que es nuestro deber tomar las únicas armas que nos son permitidas y una de ellas es asistir a ejercer nuestro único y legítimo mecanismo que nos permite la Constitución Nacional de 1.999, y es mediante el ejercicio del voto en cualquiera de las próximas elecciones, para así garantizar nuestra democracia. No podemos olvidar que éste es nuestro camino y no debemos conformarnos, pero tampoco debemos actuar de manera irreflexiva, dejándonos llevar por la violencia ante los hechos que nos aquejan y que de alguna manera nos hacen sentir incómodos, inseguros, o indignados.

Escrito por: Dulce María Tosta
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
01/05/2010

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/100501/luz-agua-y-conformismo

Volver

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar