Preocupada con todo lo que está ocurriendo en Venezuela, me senté a reflexionar acerca de lo que debo hacer para colaborar por el bienestar de mi familia, mis amigos, mis vecinos, el de las personas que aquí vivimos y que deseamos tener un mejor país.

Durante mis últimos 30 años de vida, he visto con mucha inquietud las altas cifras de abstención que se han registrado en diferentes eventos electorales. Recuerdo haber escuchado o leído en la prensa que se había observado una alta abstención en tal o cual elección; aún no tenia edad para votar y no estaba consciente de esa situación, tampoco me imaginaba la importancia que ello representaba, pero, igualmente, supe y ahora también sé que es la APATIA lo que ha llevado a un número considerable de personas a no querer ejercer su derecho al voto y, ¿por qué no? también el deber como ciudadanos, en todo este tiempo.

Me fui a investigar a Internet el concepto de apatía y me encontré con varios, que a continuación, textualmente, dicen así:

Trastorno de la afectividad que se caracteriza por la impasibilidad de ánimo, estado de indiferencia frente a las personas, el medio o los acontecimientos, que trae consigo una alteración en la capacidad de expresión…

Impasibilidad del ánimo. Estado en el que el sujeto permanece indiferente, y presenta una incapacidad para reaccionar ante situaciones que deberían suscitar emociones o intereses.

… Falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física.


Observamos, que a fin de cuentas todos quieren decir lo mismo y se refieren a la INDIFERENCIA.

Ahora bien, ante esto me pregunto: ¿Cómo podemos ser indiferentes ante nuestro futuro y el de nuestras generaciones venideras? Y no solo ahora, antes también; entonces, tengo otra gran interrogante: ¿Será esa INDIFERENCIA de siempre lo que nos ha llevado donde ahora estamos? Pero sin evadir mi responsabilidad, les hago un llamado a todos para que ejerzamos nuestro derecho al voto, que es nuestra única forma válida de manifestar por las cosas que queremos. Me dirijo a la gente de la oposición y a la gente del Gobierno, blancos y negros, pobres y ricos, empresarios, estudiantes y gente de a pie; tenemos todos que salir a votar en todas las elecciones que se celebren en el país de aquí en adelante. No podemos ser tan indiferentes ante la realidad, ya que luego no podremos quejarnos de lo que no nos guste. Les pregunto también: ¿Ustedes creen que ante una masiva asistencia de electores en una contienda electoral, no se vería reflejada la verdadera voluntad de un país?

Para ello, es necesario estar inscrito en el Registro Electoral. Por lo tanto, invito a todos los ciudadanos y ciudadanas que aún no se han inscrito en el Registro Electoral a que lo hagan, a partir de este 25 de enero y que ejerzamos nuestro derecho al voto, único mecanismo constitucional y por ende, legítimo, para garantizar la democracia en nuestro país. Este es el camino, no debemos actuar de manera irreflexiva, dejándonos llevar por la violencia ante los hechos que nos aquejan y que de alguna manera nos hacen sentir incómodos, inseguros, temerosos o indignados. Seamos optimistas, vayamos todos unidos a las próximas elecciones parlamentarias para apostar a una mejor Venezuela.


DULCE MARÍA TOSTA |  EL UNIVERSAL
sábado 30 de enero de 2010  12:43 PM
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Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/100130/inscribete-en-el-registro-electoral

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