La historia de los parques nacionales en Venezuela comienza con el Parque Henri Pittier, cuando el 13 de febrero de 1937 por decreto presidencial de Eleazar López Contreras fue bautizado Rancho Grande; posteriormente rebautizado el 24 de mayo de 1953 con el nombre de Henri Pittier, en honor al insigne ingeniero y geógrafo suizo Henri François Pittier, quien llegó a nuestro país en 1917 y fundó el sistema de parques nacionales, logrando la consolidación del parque, pasando gran parte de su vida investigando sobre el ecosistema de los bosques tropicales y de las miles de especies de plantas y fauna existentes en el mismo.

Con una extensión de 107.800 hectáreas, el Parque Henri Pittier es el de mayor extensión y está ubicado en la región central costera de Venezuela, entre las costas aragüeñas y las zonas montañosas del estado Carabobo, además en su parte occidental colinda con el Parque San Esteban. Su constitución geológica es básicamente de roca ígnea metamórfica y también encontramos zonas con ambientes de litoral rocoso, su mayor altura es de 2.436 metros. Se encuentran cerca los poblados de Choroní, Cuyagua, Chuao, Cata, La Ciénaga, Ocumare y Turiamo. Se puede llegar por la carretera que va de Maracay a El Limón, pasando por Rancho Grande y bajando por Ocumare de la Costa, y por la carretera que va de Maracay subiendo por la avenida Las Delicias y llega a Choroní.

El clima varía debido a que posee una topografía muy abrupta, con fuertes pendientes y según su altitud sobre el nivel del mar, que va desde lo más plano hasta 2.436 metros de altura, donde se encuentra el Pico El Cenizo. En su cima la temperatura oscila entre 12° C y 6° C. Durante los períodos de lluvia en el país, sobre él caen fuertes precipitaciones.

El Parque Henri Pittier se divide en cuatro grupos vegetales representativos de las selvas nubladas y formación vegetal propia de la cordillera de la costa. Hay desde árboles de gran altura, arbustos de mediana altura, hierbas y por ultimo musgos, líquenes, helechos y hongos. De la cumbre al valle debido a la diversidad de ambientes que se desarrollan a lo largo y ancho del parque existe una vegetación muy variada, como las orquídeas, bromelias, palmas, manglares, entre otros.

En el parque viven al menos 582 especies de aves, registra una densidad de 5,4 especies por cada 10 kilómetros cuadrados, siendo una de las más altas del mundo. Se han contado casi 140 especies de mamíferos, 97 especies de reptiles, 38 especies de anfibios y más de un millón de especies de insectos, ya que éstos en ningún momento se han podido llegar a contabilizar.

Una de las características geográficas más importantes es la presencia del abra de la cadena montañosa a 1.136 metros de altura, conocida como Paso de Portachuelo, que permite el paso de aproximadamente 79 especies de aves, murciélagos e insectos voladores, muchos de ellos migratorios del hemisferio norte.

Atravesando el Parque Henri Pittier, a 6 kilómetros de la costa y a 40 minutos de Maracay, se encuentra uno de los pueblos más atractivos de la geografía venezolana, Choroní, tierra mágica, cuyo nombre deriva de choros (cacao) y oni (tierra). Ya desde la propia carretera, en medio de unos hermosos bosques nublados, se empieza a disfrutar del viaje a esta bella costa del centro de Venezuela. El camino es estrecho, pero la vegetación se encarga de que sólo el paseo, bien valga la pena.

Enclavado en el Parque Henri Pittier, en pleno litoral central venezolano, se encuentra Cepe, una de las playas más agradables y lindas del estado Aragua, está situada un poco más hacia el este de Chuao e igualmente es zona productora de Cacao.


DULCE MARÍA TOSTA |  EL UNIVERSAL
sábado 12 de diciembre de 2009  12:08 PM
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Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/091212/parque-nacional-henri-pittier

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