Curiosamente nos encontramos que durante el mes de septiembre se celebran la gran mayoría de las advocaciones de la Virgen María, Madre de Dios, en Venezuela, entre ellas, nuestra Patrona la Virgen de Coromoto, la Virgen del Valle, Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora de la Merced; es propicia entonces la ocasión para hacerle nuestras peticiones acerca del país que soñamos.

Desde hace tiempo, los venezolanos y todos aquellos que vivimos en Venezuela tenemos el anhelo de un país diferente, donde principalmente tengamos una efectiva protección del derecho a la vida.

Soñamos con un país donde a todos y cada uno se nos respete como seres humanos, donde reine la tolerancia y podamos vivir en paz y en democracia, donde se respete la propiedad privada y el derecho a viviendas dignas, con servicios de electricidad, agua y telefonía en óptimas condiciones, ampliando y haciéndoles el mantenimiento adecuado a las redes ya existentes.

Añoramos la recuperación de la economía y todo lo que hace posible la existencia de un pueblo civilizado que aspira a una elemental calidad de vida, tales como un buen empleo con un sueldo acorde con el desempeño del cargo, llevado de la mano de una adecuada seguridad social y un plan de pensiones satisfactorio para las personas de la tercera edad. Un sistema de red vial ampliado y en buen funcionamiento, ya que el existente no es suficiente y se encuentra en muy mal estado. Es necesario construir centros hospitalarios y realizar la ampliación y mantenimiento de los que existen, que estén adecuadamente equipados y con un personal idóneo que pueda atender a nuestras comunidades más necesitadas, que ahora se encuentran desasistidas; la construcción de escuelas, el mantenimiento de las existentes y la revisión de los pensum de estudios.

Es conveniente y necesaria la construcción de cárceles y la reforma estructural del sistema penitenciario, de modo que permita una sana administración, además de una eficiente atención a las reclusas y reclusos para su recuperación y futura reinserción a la sociedad, ya que, actualmente, lo que reina es el hacinamiento, motines y muerte.

Venezuela clama por una estructura de país próspero, sólido, con independencia de poderes y fortaleza de sus instituciones; un estado descentralizado, donde las regiones asuman sus propias realidades de desarrollo; donde PDVSA, su principal empresa, cumpla sus fines con el trabajo y el esfuerzo de un personal profesional capacitado y eficiente.

Es necesario sembrar la confianza de manera que regrese en abundancia la inversión extranjera, para que haya una industria agrícola y pecuaria pujante; es decir, un país donde el ciudadano común pueda emprender y crear su propio negocio con reglas claras, que todos tengan iguales oportunidades de crecimiento, donde surjan, se promuevan y difundan ideas basadas en la libertad política, intelectual y económica, que sean capaces de transformarse en proyectos y programas de acción que generen riqueza y bienestar a los venezolanos.

Es por ello que invocamos a la Santísima Virgen, para que nos ayude a hacer realidad  el sueño de país que queremos.

Escrito por: Dulce María Tosta
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10/092011

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/110910/septiembre-mes-de-la-virgen  

Publicado en: http://www.enoriente.com/noticias/opinion/30037-septiembre-mes-de-la-virgen--por-dulce-maria-tosta  

                      http://enfermedadelalma.blogspot.com/2011/09/septiembre-mes-de-la-virgen-dulce-maria.html

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