Entre dimes y diretes, la inseguridad, el alto costo de la vida, la escasez de alimentos y medicinas, la devaluación de la moneda, el cierre de emisoras de radio y canales de televisión y los racionamientos de agua y electricidad, hoy les voy hablar de algo amargo, pero no de algunas amarguras  de la vida, sino de un condimento empleado para dar un toque amargo a cócteles y también es usado en la cocina: me refiero, a el «Amargo de Angostura», cuyo propósito inicial era el de curar el mareo y los malestares estomacales.

Este conocido ingrediente fue elaborado en suelo venezolano entre los años  1817 y 1824, momento en que una epidemia de cólera azotaba a los habitantes de la población de Santo Tomás de Nueva Guyana, cuyo nombre fue cambiado posteriormente por el de Angostura, ya que éste se encontraba situado en la parte más estrecha del Río Orinoco.

Su creador, el joven galeno graduado en Hamburgo de origen alemán Johann Gottlieb Benjamín Siegert, quien llega a Venezuela a comienzos del siglo XIX, contratado por Luís López Méndez, quién en esa época era agente venezolano en Londres. El Dr. Siegert, a su llegada, ocupa el cargo de cirujano del  regimiento en el Ejército Venezolano en Angostura.

Sus minuciosas investigaciones en el campo de las hierbas aromáticas lo llevan a crear, en 1824, el «Amargo de Angostura», que era una pócima a base de plantas medicinales y aromatizantes, un tanto amargo y con sabor  inusual, compuesta por mas de 25 productos botánicos de nuestras reservas naturales: frutas,  raíces, semillas aromáticas, cortezas y una considerable cantidad de ingredientes, que hoy aún se mantienen en secreto; sin embargo, ya se sabe que entre algunos figuran semilla de fruta de burro o pimientilla, raíz de genciana, cáscara de cidra, hierbabuena, malojillo y la quina y la sarrapia que eran usadas en aquella época para la fabricación de los mas finos perfumes franceses; se dice que el medicamento era de probada eficacia para aliviar molestias estomacales y mareos.

A mediados del siglo XIX, el Dr. Siegert se casa y casi de inmediato enviuda y posteriormente contrae nupcias con una dama del lugar. En vista de la situación reinante en el País para esa época, se muda con su familia a Trinidad y Tobago, donde establece su nuevo hogar y continúa con sus investigaciones y la elaboración del «Amargo de Angostura»; conservando a través del tiempo y luego con el apoyo de sus hijos, su mismo nombre, manteniendo el origen de los insumos venezolanos, así como su característica etiqueta escrita en cuatro idiomas, impresa con la rubrica de su inventor y comercializándolo a través de la firma J,GB. Siegert & Sons, que ha sido por lo que siempre se ha caracterizado.

Las bondades aromáticas del «Amargo de Angostura» hicieron con el tiempo que desapareciese de los botiquines medicinales de los hogares y centros asistenciales para formar parte de los mejores estantes de bares y cocinas del mundo, ya que descubrieron que con tan solo pocas gotas aromatizaba y fortalecía el sabor de algunas bebidas y comidas, tales como cócteles y sopas; también se utiliza para cortar la acidez del tomate que no esta muy maduro para la preparación de salsas, aromatizar marinadas y hasta para ablandar carnes muy fibrosas, entre otros. Actualmente en un icono de las artes culinarias y de la coctelería mundial, ya que realza el sabor de las comidas y da un aroma exquisito a bebidas y cócteles.

 

 

Escrito por: Dulce María Tosta.   
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@DulceMTostaR

23/01/2010

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/100123/amargo-de-angostura

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