Recientemente por decisión de Conatel se cerraron 34 emisoras de radio en diferentes ciudades de Venezuela, eso me dejo asombrada, aunque ya no me debería asombrar estas acciones del gobierno de turno. Ya son casi 11 años, no ha sido fácil y no lo será, pero haciendo un balance de la situación que estamos viviendo he visto con mucha preocupación y tristeza como mi  querido País se ha ido deteriorando; sus calles, avenidas, aceras y autopistas están intransitables. Los responsables de dotar de insumos a los Hospitales y Ambulatorios, no lo hacen adecuadamente y es lamentable el deterioro de sus instalaciones. Es alarmante como la inseguridad esta enlutando hogares en Venezuela, dejando a padres y madres sin sus hijos, o a hijos sin sus padres, a esposas o esposos viudas (os), se nos arrebatan sin clemencia a  hermanos, o amigos y nadie del gobierno se sienta a reflexionar para cambiar esto, o encontrar los mecanismos para mejorar esta situación.

¿Es que acaso ellos no piensan que esto le puede pasar a algún miembro de su familia? Nadie escapa, todos andamos transitando por diferentes lugares expuestos al ataque de esta gente, que por cierto no tienen justificación para hacerlo, porque nada justifica quitarle la vida a otra persona. Durante los fines de semana los medios de comunicación nos informan de los homicidios que suceden a lo largo y ancho del País, pareciera que vivimos en guerra. Otro de los problemas que nos esta afectando es el alto costo de la vida; prácticamente semanalmente aumentan los precios de los alimentos e insumos, las medicinas están por las nubes y escasas; lo peor es la procesión que tenemos que hacer para encontrar lo que buscamos.

¿Pero que debe perseguir el gobierno con el cierre de estas emisoras? Pues callarlos, no dejar que los medios nos mantengan informados de lo que esta sucediendo. Pero también la radio es otra cosa, es la música, son las novelas o sea es también distracción.

¿Que buscamos nosotros cuando sintonizamos una estación de radio? Buscamos información, actualización o simplemente distraernos con una novela, programa o música.

¿Entonces por qué no dejarnos disfrutar de nuestras emisoras?

 

 

Escrito por: Dulce María Tosta.   
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http://www.dulcemariatosta.com
15/08/2009

Fuente: http://www.eluniversal.com/2009/08/15/opi_art_apagaron-las-voces_15A2620423.shtml

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