En estos últimos meses he viajado a Caracas, aproximadamente una vez a la semana.

La Autopista Regional del Centro, que se ha venido deteriorando progresivamente a lo largo de los últimos 15 años, es la única vía segura de traslado entre Caracas y Valencia, le hago un llamado urgente a las autoridades para que se ocupen en colocar puntos de seguridad en cada tramo y activen la vigilancia permanente de los guardias viales a todo lo largo y ancho de la misma, para proteger la vida de los que por allí transitamos. Es urgente y necesaria la reparación y colocación de postes y reponer los bombillos quemados, para garantizarnos el adecuado alumbrado durante nuestros viajes. También les hago un llamado a los conductores para que colaboren, ya que muchos de los accidentes que allí ocurren son por imprudencia algunos, que no respetan los límites de velocidad y tampoco las leyes de tránsito, principalmente aquellos que manejan colectivos, camiones y gandolas, que por llevar esos vehículos tan pesados y de gran tamaño atentan contra la seguridad de los que por allí transitamos, la de ellos y la de sus pasajeros, tampoco podemos olvidar los carros de paseo, que sus conductores andan a exceso de velocidad, porque creen que por ello se comen al mundo y no se dan cuenta que con esto, juegan hasta con sus propias vidas.

Cuando llueve es espantoso, hace poco me ha tocado viajar en días de lluvia y me parece que ando por una carretera de tierra por algunos tramos y en otros por un lago; realmente es alarmante esta situación.

En esta semana me di cuenta que hay un tramo que ya está pavimentado, pero junto con él un área donde le pasaron la maquina y están echándole el asfalto, pero me pregunto: ¿con estas lluvias durará ese trabajo o se perderá como todos los que ya han realizado?, en fin la autopista es un cuento del nunca acabar o, ¿será un negocio?

Las colas se forman en diferentes tramos de la misma y en algunos casos inexplicablemente, otras se forman a diario antes del túnel de Los Ocumitos vía Caracas, ahora por causa de la caída del borde da la autopista en dos puntos.

A mi paso por ella he quedado sorprendida, aunque ya no me debería sorprender nada. Comenzando en el tramo de Aragua, vía Caracas, donde pasaron meses del pasado año reparándola, ahora de nuevo le están pasando la máquina escarificadora para romper el pavimento y echarle el asfalto, aparte de los grande huecos que ya se han formado, supongo que todo esto ha sido producto de las lluvias, y claro está, por el mal trabajo que allí se hizo, esto trae como consecuencia que el paso por allí sea traumático, aún más por ese trabajo, ya que en este caso los vehículos son los afectados, además de acarrearnos peligro, ya que forzosamente tenemos que reducir la velocidad.

En mis escritos sobre la autopista, siempre he manifestado lo deficiente de los trabajos allí realizados.

Nuevamente, insisto con los organismos responsables de dichos trabajos y sobre todo los usuarios, que debemos tomar conciencia de la grave situación por la que pasamos a diario, principalmente los que por allí tenemos que transitar y nos aboquemos a solucionarla.

De regreso de Caracas también está en muy malas condiciones, el tramo que arreglaron el pasado año, entre el kilómetro 32 y 39 de nuevo se daño, también por el tramo de Aragua están asfaltando, pero en líneas generales está igual o peor que en años anteriores, a oscura e insegura y carece de señalizaciones.

Cada vez que subimos a la autopista ponemos en riesgo nuestras vidas y la de los demás, es por ello que le exigimos a quienes deben velar por nuestra seguridad que tomen cartas en el asunto y tomen especial interés sobre todo en los trabajos de mantenimiento, sin dejar a un lado nuestra seguridad, necesitamos por lo menos vías seguras, ya que se ha hecho cuesta arriba la construcción de nuevas autopistas.
 

DULCE MARÍA TOSTA |  EL UNIVERSAL
lunes 12 de julio de 2010  03:28 PM
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Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/100712/viajando-por-la-autopista

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