Sin que nada me quede por dentro quiero decir lo siguiente: sentí ganas de llorar de tristeza por Venezuela durante mi visita a Inglaterra, Italia, Suiza, Israel y otros países. Y no es para menos. Viendo en VIP la vida de esas naciones, sin ninguna duda se puede decir que Venezuela va caminando a pasos agigantados hacia la ruina económica, política y social, a pesar de sus grandes riquezas naturales. Aceptemos analizar solo a Suiza como ejemplo. Es un país un poco mas grande que el estado Barinas, con 41.293 kms cuadrados de superficie; 7 millones de habitantes; no tiene costas pero dispone de una de las mayores flotas náuticas del mundo; no cultiva cacao pero produce uno de los mejores chocolates; dispone de 4 meses al año para cultivar sus tierras y 8 meses de invierno, pero exporta leche, quesos y otros productos de alta calidad. Por su imagen de seguridad, orden y trabajo es la caja fuerte del mundo con bancos que tienen cuantiosos depósitos particulares. Exporta relojes de precisión Rolex, Swatch y Richemont. No tiene petróleo, oro, diamantes ni otras piedritas que se encuentran en nuestro país, pero obtiene tanta energía con sus recursos hidráulicos que exporta 31,4 millardos de kwh de electricidad a otros países. Además tiene excelentes carreteras, incluyendo el túnel de Gothard, de 15 kilómetros de largo; y densas redes ferroviarias transalpinas. De ñapa, tiene una tasa de desempleo de 3,6 %; el salario neto más elevado y el Producto Interno Bruto o PIB más alto del mundo, superior a Alemania y al resto de países de la Unión Europea; tasa de inflación de 1.2 %; niveles de inseguridad por debajo de 1; sin problemas sanitarios de ningún tipo, esperanza de vida al nacer 81 años. Y su sistema de gobierno desde 1.865 es la democracia directa, con separación de poderes. O sea, Suiza es un modelo mundial de pais desarrollado. Cualquier semejanza con Venezuela es simple coincidencia. Eso da ganas de llorar ¿o no? Pero las lágrimas son para otro momento: al darnos cuenta de que nuestro país también es modelo mundial pero en subdesarrollo, con altas tasas de inflación y desempleo, sin electricidad; altos índices de corrupción, inseguridad y otros indicadores negativos a pesar de tener 912.000 kms cuadrados, recursos naturales "como arroz picao", ubicación geográfica privilegiada y demás. Y, "¿qué es lo que está pasando Dios mío?". Respuesta: somos el resultado de 2 hechos catastróficos. Uno: tenemos un gobierno retrógrado castro comunista que está destruyendo, como en Cuba, el aparato productivo y los valores morales del país con el propósito de controlar hasta la respiración de la gente. Y, dos: como consecuencia de esa nefasta acción de gobierno, muchos venezolanos están perdiendo su motivación para lograr el bienestar a través del desarrollo, debido a la liquidación de 10 principios éticos: 1-la moral como principio básico 2-la integridad 3-la puntualidad 4-la responsabilidad 5-el orden y la limpieza 6-el deseo de superación 7-el respeto a las leyes, normas y procedimientos 8-el respeto por el derecho de los demás 9-amor al trabajo 10-el esfuerzo por la economía (Consulting Group) O sea, ser rico es malo. Pero el colmo es que 28 millones de habitantes permitan que su propio país sea arrastrado hacia la ruina por el absurdo de una sola persona. Francamente: esto es el Apocalipsis.
 
Escrito por:  Francisco Rivero Valera.
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