Los aviones casi se caen a diario, la inflación vuela, el desempleo pone a miles de venezolanos a cazar celulares, otros tantos están en las calles en el piso vendiendo contrabando chino o la comida que les venden a bajo precio los que desmantelan a Mercal, el gobierno se hace el loco con Guyana mientras los vecinos se mudan casi hasta Puerto la Cruz, los trenes chocan con muerto y heridos, el metro es una piltrafa, las obras relacionadas con viviendas van tan lentas que parecen carros cubanos. Los alimentos no están en las vitrinas. El campo está prácticamente abandonado. Todo se está importando. En la frontera la gasolina se vende por potes y en peroles plásticos. La crisis eléctrica ya sobrepasa cualquier consideración de iguanas, papagayos y niños. El sector industrial en la ruina. El sector privado casi desaparecido. El crimen reinando en las calles. Basura, huecos, desidia, abandono. Es decir, este país se está hundiendo en la miseria y la destrucción y el máximo responsable de todo, quien todavía sigue siendo el querido líder, gobierna según los ciclos de la quimio.

Desde que el cáncer, que no se sabe cuál cáncer ni dónde, ni cómo es, obliga al presidente a ejecutar una dualidad informativa que le permita mantener en vilo a la gente, como le gusta. No era posible ocultar el cáncer, pues la quimio no falla en eso de poner bien fea a la gente. Tampoco podía aceptar, ni puede, que es un cáncer grave, agresivo y de los duros. De los que amerita bombas de quimio para ver si la cosa funciona.

Y en eso estamos. Cuba, quimio, desaparece, rumores, más rumores, aparece. Otra vez Cuba, más quimio, otra vez desaparece, rumores, aparece. O cadena, Hospital Militar, desaparece, rumores, aparece, desfile por la avenida san Martín, brinquitos en cadena. Y, lo peor, ahora el ciclo, debido al aspecto del enfermo y a la necesidad de aislamiento, se completa con la voz en off. Estamos en presencia del gobierno de la voz en off. Y, hasta donde se sabe, todo el saco de problemas con que empieza esta nota no se supera con cuentos en la mañana o con respuestas sin fondo a un periodista complaciente. Es decir, el show es pregunta papaya y la voz en off responde. Y por encima de todo estoy sano, estoy mejorando, pero no me vean. Es que estoy horrible.

Manda la quimio. El resto del tiempo la voz en off desaparece y son los ministros y el vice, quienes asumen la sustitución física inaugurando areperas o puestos de estacionamiento con una consigna que siempre, con obligación militar, se pasea por esto: "estamos aquí inaugurando esta arepera, en beneficio del pueblo, gracias a la gestión insuperable de micomandantepresidente, Hugo Rafael Chávez..." Esa es la rutina. Pero gobernar, lo que se dice gobernar, será en el 2013 cuando vuelva a sumir la presidencia para seguir el camino hacia Cuba que comenzó hace casi 13 años.

El ciclo de la quimio, desaparición, rumores, voz en off es la más reciente rutina de gobierno. Y que se sepa ningún país del mundo ha alcanzado algún grado de desarrollo bajo este novedoso esquema. Y, por lo que se observa hasta ahora, Venezuela no será la excepción.

Todavía no lo hemos visto todo. Falta muy poco para sufrir la primera cadena de ocho horas en off. Al menos son creativos.


Hasta el próximo rumor.

Escrito por: Elides Rojas
Twitter: @ejrl

Fuente:
http://www.eluniversal.com/blogs/sobre-la-marcha/110929/la-voz-en-off-entre-quimio-y-quimio#.ToW_hzwQJ0Q.facebook

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