Ya para despedirme este año 2011, como articulista del Diario El periodiquito y desearles a los lectores, unas felices navidades, me disponía a escribir un artículo sobre los Orígenes de la Navidad o de la Natividad, la presencia y anuncio del Arcángel Gabriel a María, sobre el nacimiento de Jesús, el Ungido. La fe como herramienta revolucionaria de transformación. La Resistencia radical de Palestina frente al Imperio Romano en Belén, Galilea y en toda Judea, pueblos todos de la Antigüedad Palestina y la matanza de miles de niños ordenada por un judío mercenario llamado Herodes, para asegurarle a los romanos del emperador Tiberio, que Jesús no nacería como estaba dispuesto por las Sagradas Escrituras. En ese exacto momento un vecino muy solidario de Mata Redonda, me llamó para salir a la calle de Base Aragua y recibir un presente de navidad. Lo agradezco por siempre. Me sugirió mi opinión sobre la situación de las Urbanizaciones del Sur de Maracay. La verdad es que no es sólo Mata Redonda, La Punta o la Esmeralda. Es San Vicente, Paraparal, Cogollal, Casanova Godoy, Palma Real, Campo Alegre, Las Vegas II, etc. Son alrededor de 20 mil familias en términos generales, las que viven bajo la influencia directa de la Cuenca del Lago de los Tacarigua. Luego conversé un rato en el cafetín de la Gobernación del Estado Aragua con mi amigo el ingeniero Alfonzo Herrera, un respetable estudioso profesional de los asuntos ecológicos y sobre todo lo inherente al Lago de los Tacarigua y su cuenca endorreica, sus asentamientos urbanos ubicados contraviniendo los consejos y las consideraciones del geógrafo francés Alfred Zing, quien en 1976, contratado por el estado, concretamente por el ministro del Ambiente del momento, Arnoldo Gabaldón, produjo un serio informe que nunca fue atendido, ni asumido por los concejales de Acción Democrática y Copei en Maracay. A Alfonso Herrera lo juramenté como Ingeniero Municipal de Girardot en 1993 y dio la talla, bateó para 300 puntos y empujó todas las carreras. Un buen promedio y nunca presentó una queja sobre su gestión de Gobierno local de Maracay, nunca la Contraloría General de la República, presentó un reparo o una observación de fondo o de forma sobre su gestión de Gobierno. Alfonso Herrera demostró honestidad y rectitud a carta cabal. Lo felicité por escrito. Alfonso siempre me acompañó en las discusiones y en los debates políticos más agrios que surgían en el corazón del viejo MAS en los grandes y difíciles retos y desafíos contra las mafias que dominaban al estado Aragua. Unas vez me llamaron porque Alfonso Herrera, mi ingeniero favorito de la tendencia revolucionaria del viejo MAS, organizaba un con un gentío de militantes marginados, una “Olla Común” para comer en la “Puerta Eléctrica” de la vieja Gobernación de Aragua. Llamar poderosamente la atención. El gobernador Didalco Bolívar tiró la policía y se acabó. La olla desapareció en medio de la una represión inusitada. El diálogo civilizatorio se había extraviado. La verdura de la olla se la comieron las ardillas y las iguanas de la plaza Bolívar. La opinión de Alfonso es muy calificada y es bien valorada, Yo la valoro como valoro el profesionalismo del biólogo de tercer año de bachillerato, Gerardo Yépez Tamayo, el primer Alcalde del municipio Mario Briceño Iragorry. Desconozco la militancia política de Alfonso Herrera. Pero como dijo Voltaire, “No estoy de acuerdo con tus ideas, pero me haría matar para que te expreses”, ese es el gran valor de la tolerancia política. El marxista y gran intelectual contemporáneo venezolano, Ludovico Silva, siempre dijo que la verdad es Revolucionaria y San Juan dijo, “La verdad me hará libre”. El lago requiere trasvasar 60 mil litros por segundo para poder bajar 2 metros en 150 días, como lo aseguraron algunas autoridades del Ambiente, pero no dijeron cómo lograr ese objetivo. Lo cual sería un alivio psico social. Esa es la verdad técnica. Pero no hay parámetros. No hay experiencias visibles en el mundo de hoy. La experiencia más próxima fue Catrina en la ciudad de New Orleans, ciudad capital del estado de Misisipi en los Estados Unidos, quien fue víctima de un Huracán, inclusive, donde el Gobierno Federal fue manifiestamente irresponsable, un huracán categoría cinco, necesitaba una intervención preventiva de estado. Catrina dejó 400 mil familias damnificadas y 30 mil muertos, más luego, sus aguas fueron trasvasadas, pero después de los Novenarios y los miles de Sentido Pésames. En esa materia debemos actuar rápido. Yo valoro el esfuerzo que hace el gobernador Rafael Isea, y hace lo imposible y lo que puede en su solidaridad humana con la gente. Pero eso no basta. Hay que construir, aproximadamente, unas cinco urbanizaciones como “Caña de Azúcar” o diez como “El Paseo” en todo el país. Para tener un parámetro y una idea clara del problema; el desastre del terremoto y el posterior Tsunami en Japón y luego el desastre de la planta nuclear de Fukushima, dejó miles de muertos y 400 mil familias sin hogar, han sido movilizadas de su espacio residencial. Todo esto con documentación en mano, me lo explicó mi amigo el ingeniero Alfonso Herrera, con quien compartí en el pasado un Ticket del comedor universitario de la UCV en Maracay, regalado por Napoleón Pereira para comer con el “Grillo Mayor” Luís Querales y el textilero Pedro Mosqueda. Recuérdese lo que le dijo Don Quijote a Sancho Panza, “El mejor aderezo de una comida es el hambre”. Hay que escuchar a Alfonzo Herrera. Es una voz honrada. Su paso por las universidades de Alemania y Francia y con dólares de CADIVI, no ha sido en vano.

Escrito por:  WILLIAM QUERALES
Fuente:
http://www.elperiodiquito.com/article/46472/-Por-que-debemos-escuchar-al-ingeniero-Alfonso-Herrera-

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