Cuando analizamos la situación de la familia Venezolana, 20 años después de los acontecimientos del 4 de febrero, nos encontramos con un incremento preocupante de la pobreza; donde las dos terceras partes de la población tienen un ingreso familiar mensual menor a 3.500 bolívares que es el costo de la canasta alimentaria. El déficit de vivienda es el doble de hace 13 años; de 1.400.000 pasaron a casi 2.700.000 las necesidades habitacionales. El desempleo real ronda el 13%, el doble de las estimaciones oficiales; y la informalidad el 53%, o sea que apenas una tercera parte de la fuerza laboral tiene empleo estable con pago de prestaciones sociales.

Los servicios de electricidad y agua no funcionan. El costo de la vida es de los más altos del mundo unido a una escasez permanente de alimentos, medicinas, repuestos para vehículos etc. El nivel de inseguridad es sumamente preocupante por el numero de muertos y heridos por la ola de violencia que azota al país. El estado de nuestras carreteras y autopistas es pésimo.

En lo económico la inversión privada esta en niveles bajos, las empresas publicas producen a perdidas, el numero de empleados públicos se duplico creando un pasivo laboral incuantificable, la deuda interna y externa es la mas alta que ha tenido la República en sus casi 200 años de existencia, pagamos los mayores intereses por nuestra deuda interna y externa, el atraso a los contratistas y proveedores de bienes y servicios del estado ha provocado el cierre de múltiples contratistas. La caída de la producción nacional y el aumento de cinco veces el monto en dólares de las importaciones comparadas a 1998 han originado perdida de miles de empleos y quiebra de empresas.

Miles de Venezolanos hemos visto como el gobierno nos quita tierras, empresas, casas, estacionamientos, fincas, edificios etc., sin pago alguno, llevando ruina y miseria a modestos propietarios, que las adquirieron con trabajo y esfuerzo. Los derechos de propiedad consagrados en la Constitución Nacional son continuamente vulnerados por las autoridades del régimen, quienes no cumplen con los procedimientos legales de negociación y justa indemnización.

Hoy como ayer vemos el 4 de febrero como un sueño roto, convertido en una pesadilla para los venezolanos.

Escrito por: Vicente Brito.

Fuente:http://www.rctv.net/index.php/2012/02/03/vicente-brito-el-2-de-febrero-solo-ha-traido-calamidades-a-los-venezolanos-opinion/

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