Venezuela es y será democrática para siempre. Ese postulado debe hacerse realidad en el 2012. No es fácil, pero no es imposible. La más amplia unidad alrededor de Capriles, vista como una gran necesidad en sentido histórico.

La tarea es titánica. No se trata de sustituir un hombre por otro hombre. Hay que desmontar todo un régimen construido al margen de la Constitución. Un régimen como éste no se desmonta en días. Pero es de una importancia extrema el que se puede lograr la victoria contra Chávez, que éste sea derrotado electoralmente, políticamente.

Están los poderes en manos del autócrata, pero la toma de la Presidencia y del Poder Ejecutivo, eje del Estado, puede conducir a que se haga el tránsito pacífico. Va a depender mucho de los militares institucionalistas.

Este es un movimiento cívico, pero que debe tener una fuerza militar que lo respalde. El juego político se hará complejo, difícil...

En estas noches de insomnio, fruto de dolencias personales, pensé mucho en estos temas. Y me acordé de Lenin: la marcha de la historia no es como la Avenida Newski de Leningrado, larga, larga y recta. No, tiene altos y bajos, curvas, avances y retrocesos. Hay sorpresas, cosas no previstas, cuando situaciones que aparecen al frente de pronto pasan a la retaguardia y se crean nuevas realidades. La esencia de la política es manejar la situación concreta que se presente.

Derrotar a Chávez no es una cosa cualquiera.

A mis 90 años avizoro el porvenir con confianza. En Venezuela se formaron ya las fuerzas de relevo, que son las que están en marcha, y las que vendrán, y las que gobernarán. De ello no me cabe la menor duda. Es el estudio de la historia y lo vivido desde 1936 hasta el presente en mil acontecimientos políticos.

Estas nuevas generaciones de jóvenes y de mujeres, como el resto de la sociedad, crecerán en un ambiente totalmente diferente al nuestro, que apenas salíamos de 36 años de la dictadura Castro-Gómez y cerca de 80 por ciento de analfabetismo y que hoy en cambio se gesta una Venezuela moderna, plural, democrática y con justicia social.

Una camarilla militar-civil aspira adueñarse del poder en forma indefinida, como un reinado dominar autocráticamente a Venezuela; manejar sus riquezas como una hacienda de su propiedad y quieren hasta confiscar su alma y su historia, sueñan con el pensamiento único: una sola versión y visión de la vida. No lo lograrán. Lo decimos sin tono de magíster, sin ninguna otra consideración que dejar constancia de mis sentimientos para con mi patria. A Chávez se le quiere construir un pedestal de sal como es el perverso culto a la personalidad que ante el primer empujón de repudio se desmorona. Llamar apátrida a la mayoría de nuestros compatriotas es una grosería inaguantable. Como lo es el abuso de las cadenas, de las paradas militares. Rebelarnos contra tal estado de cosas. Este personaje intenta en sus manipulaciones de la historia presentar un cuadro según el cual antes de él no hubo Patria. Sí, hubo y hay Patria Grande. La lucha en Venezuela está planteada entre una autocracia militarista con tendencias totalitarias que tiene 14 años en el poder, que levanta el continuismo y el caudillismo, contra democracia, libertad, justicia social.

Grandes metas, grandes tareas, nobles propósitos convocan a los venezolanos y venezolanas este año 2012. Si podemos, unidos, llevarlos a la práctica y colocar de nuevo a nuestra Patria entre los primeros países de América Latina y el Caribe, como lo fuimos antes, lo seremos mañana.

Escrito por: PompeyoMárquez

Fuente: http://venezuela-mujeresdenegro.blogspot.com/2012/03/pompeyo-marquez-avizoro-el-porvenir-con.html

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