¿Qué se puede decir luego del día domingo de las elecciones si el artículo de uno se publica el lunes después?

No tengo ningún tipo de base para hacer predicciones educadas de aproximaciones a posibles resultados electorales. A lo que más me atrevería es a decir que los gobernadores de la alternativa democrática tienen la ventaja para retener sus puestos toda vez que detentan una gestión la cual el votante regional puede evaluar objetivamente, relacionarla al candidato que la ejecutó y de repente votar en consecuencia. Pero como el votante venezolano es cosa seria...

Obviamente me niego la posibilidad de que se pierdan las gobernaciones ganadas. No puede preverse toda vez que los gobernadores democráticos han mostrado que se puede gobernar eficientemente y haciendo uso correcto tanto de las políticas como de los dineros públicos a favor de la ciudadanía de los estados y por encima del férreo centralismo.

Muy difícil escribir algo para el lunes en términos de cómo quedará el panorama ya que la maquinaria tramposa del gobierno y los demás poderes públicos, no tiene límites. Para ellos lo importante es mantenerse en el poder a cómo dé lugar y sin importar cómo lo hagan y a cuál costo para el país y sus ciudadanos. Se jactan de que 17 elecciones en 14 años son la prueba de democracia absoluta. Sin embargo un CNE vergonzosamente a favor del gobierno, sólo ese aspecto, hablaría de lo contrario.

El lunes amaneceremos igual, como si nada independientemente del resultado. Si la oposición por algún motivo ganara las 23 gobernaciones, de seguro muchos opositores encontrarán a quien culpar dentro de sus filas. Así de irracionales nos han vuelto. Si mantenemos las gobernaciones actuales, aunque sabiendo lo que significa, también criticaremos hasta el cansancio. Y si por algún motivo perdemos esos bastiones en algún número, me imagino que muchos terminarán de completar su adhesión al oficialismo.

Todo esto, con la firme convicción de que "esto se lo llevó quien lo trajo", pero de que a pesar de todo, no estoy tan mal.

Ya nos hemos acostumbrado al "síndrome del lunes después". Claros o no en nuestras previsiones, trataremos de entender lo que nuevamente pasó. Boquiabiertos escucharemos noticias y analistas. Comentaremos en familia y con los amigos. Nos uniremos a la ola de twitters, reaccionaremos con nuestros comentarios, miraremos la maleta esperando nos ayude a descifrar el acertijo.

En esta oportunidad el desconcierto previo está aderezado por la grave situación presidencial, la cual como es obvio la convirtieron en un factor más importante que la falta de agua, electricidad, y US$ para los insumos de las hallacas criollas y endógenas. Mucho más importante que los medicamentos, la harina de trigo, el azúcar, el café, el aceite, el pollo, la harina pan, etc., para los venezolanos corrientes.
Y la desesperanza posterior en esta oportunidad estará salpicada por el mismo hecho, pero además por el significado que cobra cada día lo que traerá la final revelación de la mentira sostenida por tanto tiempo.

Escrito por: FÉLIX R. CHACÓN| EL UNIVERSAL
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lunes 17 de diciembre de 2012 12:00 AM

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