Las personas que realizan frecuentemente el acto sexual con resultados satisfactorios pueden vivir más tiempo y con mejor calidad de vida que otras cuya actividad sexual es menor. Este es el resultado de un estudio realizado a hombres de 45 a 59 años. Según este informe cien orgasmos al año se asocian a una reducción de la mortalidad del 36%. Esta investigación se ha basado en una muestra de 918 hombres y durante los diez que ha durado el estudio, sus autores han detectado que hay una relación inversamente proporcional entre el riesgo de muerte y el número de orgasmos obtenidos. Esta relación es independiente de otras variables como la edad, la clase social, el tabaquismo o el nivel de colesterol. Dicho riesgo de muerte resultó ser un 90% más alto entre los hombres que experimentan un orgasmo al mes que entre aquellos que tienen ocho o más orgasmos durante ese mismo período de tiempo.Aunque la investigación se realizó entre varones de 45 a 59 años, las mismas conclusiones se pueden extrapolar al caso de las mujeres. Efectivamente, las mujeres con una vida sexual placentera también tienen una mayor esperanza de vida. Y, además, el cuerpo femenino tiene más posibilidad orgásmica que el hombre. Mientras que en el mismo acto sexual el hombre llega al orgasmo una vez, la mujer puede llegar a tener más de uno. Lo que ocurre cuando realiza el acto sexual es que el cuerpo manifiesta un desequilibrio hormonal, es decir que se traduce en un aumento de la tasa de hormonas en la sangre.Cuando se alcanza el orgasmo se genera un tipo de hormonas denominadas endorfinas que nos producen una sensación de bienestar y aceleran la fabricación de anticuerpos.Dicho de otra manera, cuando uno se lo pasa bien en la cama, además de sentirse feliz está colaborando en la defensa de las agresiones exteriores a su organismo. ¿Qué más se puede pedir? Los investigadores también contrastan que este informe echa por tierra la teoría que el placer sexual se obtiene a cambio de una significativa pérdida de vigor o, en otras palabras, que la actividad sexual plena produce agotamiento físico y pérdida de energía. También se decía que la masturbación generaba cierto desgaste cerebral. Y hoy se sabe que ambos puntos son científicamente falsos.. Muy por el contrario, mientras tanto tiempo invierta en disfrutar de su sexualidad más salud obtendrá. Claro está, siempre que se trate de sexo seguro, como se practica dentro del matrimonio.
 
Escrito por:  Cristian Cazabonne    e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar