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Con el deseo de colaborar efectivamente para que los votantes de hoy se transformen en los electores del mañana y que el principio de que la soberanía reside en el pueblo sea una tangible realidad. Nuestra consigna: ¡Votar para elegir!

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NOTA IMPORTANTE: Las propuestas que hacemos en este sitio solamente se pueden hacer realidad en democracia.

 

Pasando estas últimas Navidades en el extranjero, en la fiesta del 24 de diciembre, junto al pavo, el puré de castañas, las tortas de chocolate, las natillas; alguien preguntó que se comía en mi País durante las fiestas navideñas, como nunca falta en un grupo, un sabio, un ser súper instruido contesto:  en tu País se come hallaca, el grupo, pregunto ¿qué es una hallaca?

Y el sabio hablo:

"hallaca es un pastel de masa de harina de maíz rellena de un guiso de carne, pollo, cochino o pescado con pasas, aceitunas, alcaparras y otros ingredientes envuelta en hojas de plátano. Es una costumbre que viene desde la Colonia y es parecida al tamal mejicano".

Ante tanta sabiduría calle un momento, un momento de reflexión, de profundo sentir de tragar lágrimas de ausencia y me aventuré a contestar:  

una hallaca es más, es mucho más que eso;

una hallaca es amistad, amor, fraternidad, besos,  abrazos;

una hallaca es compartir con familiares, amigos, vecinos y con el que llegue a probar aquí, es probar allá, es visitar diferentes casas y ser obsequiado con una hallaca;

una hallaca es parranda, es rumba, es fiesta, es Navidad, es Año Nuevo, es arbolito, es  nacimiento, es regalos, es cerveza, es ron, es ponche crema;

una hallaca es compartir trabajo: amasar, poner el guiso, amarrar, limpiar las hojas;  pero es el reflejo de la felicidad de un País.

En todo mi País, en todas las regiones, se comparte hacer hallacas en diciembre, se empieza a mediados de noviembre cuando hay que hacer mucha cantidad. A veces los ingredientes varían, pero lo que no varía nunca es el amor con que se reúne la familia, los amigos para hacer las hallacas y eso se transmite, se siente en el sabor de la hallaca misma. Cada uno dice que "su hallaca es la mejor", porque cada quien pone un pedazo de corazón en el guiso.

Una niña del grupo pregunto: ¿y tú cómo sabes todo eso?

Y yo, le respondí con orgullo: porque soy venezolana, porque crecí con esa tradición y una hallaca es un icono que nos identifica donde estemos, es un sentimiento muy arraigado que solo un venezolano puede entender.

Estando lejos es muy difícil explicar y traducir ese sentimiento, nuestras costumbres poco a poco son absorbidas por otras culturas. Se pierde nuestro sentir, nuestro acento, nuestro idioma y solo quedan recuerdos a lo lejos de los viejos tiempos, de los amigos, de las reuniones familiares, del disfrute de amasar y amarrar hallacas (a veces mal amarradas .

¿Cómo pasar un diciembre sin una hallaca? Por eso no me voy de mi País. Para mis queridas cuñadas que aunque lejos tratan de mantener la tradición y entienden y comparten mi sentir ...

Enviado desde mi iPad

Pasando estas últimas Navidades en el extranjero, en la fiesta del 24 de diciembre, junto al pavo, el puré de castañas, las tortas de chocolate, las natillas; alguien preguntó que se comía en mi País durante las fiestas navideñas, como nunca falta en un grupo, un sabio, un ser súper instruido contesto:  en tu País se come hallaca, el grupo, pregunto ¿qué es una hallaca?

Y el sabio hablo:

"hallaca es un pastel de masa de harina de maíz rellena de un guiso de carne, pollo, cochino o pescado con pasas, aceitunas, alcaparras y otros ingredientes envuelta en hojas de plátano. Es una costumbre que viene desde la Colonia y es parecida al tamal mejicano".

Ante tanta sabiduría calle un momento, un momento de reflexión, de profundo sentir de tragar lágrimas de ausencia y me aventuré a contestar:  

una hallaca es más, es mucho más que eso;

una hallaca es amistad, amor, fraternidad, besos,  abrazos;

una hallaca es compartir con familiares, amigos, vecinos y con el que llegue a probar aquí, es probar allá, es visitar diferentes casas y ser obsequiado con una hallaca;

una hallaca es parranda, es rumba, es fiesta, es Navidad, es Año Nuevo, es arbolito, es  nacimiento, es regalos, es cerveza, es ron, es ponche crema;

una hallaca es compartir trabajo: amasar, poner el guiso, amarrar, limpiar las hojas;  pero es el reflejo de la felicidad de un País.

En todo mi País, en todas las regiones, se comparte hacer hallacas en diciembre, se empieza a mediados de noviembre cuando hay que hacer mucha cantidad. A veces los ingredientes varían, pero lo que no varía nunca es el amor con que se reúne la familia, los amigos para hacer las hallacas y eso se transmite, se siente en el sabor de la hallaca misma. Cada uno dice que "su hallaca es la mejor", porque cada quien pone un pedazo de corazón en el guiso.

Una niña del grupo pregunto: ¿y tú cómo sabes todo eso?

Y yo, le respondí con orgullo: porque soy venezolana, porque crecí con esa tradición y una hallaca es un icono que nos identifica donde estemos, es un sentimiento muy arraigado que solo un venezolano puede entender.

Estando lejos es muy difícil explicar y traducir ese sentimiento, nuestras costumbres poco a poco son absorbidas por otras culturas. Se pierde nuestro sentir, nuestro acento, nuestro idioma y solo quedan recuerdos a lo lejos de los viejos tiempos, de los amigos, de las reuniones familiares, del disfrute de amasar y amarrar hallacas (a veces mal amarradas .

¿Cómo pasar un diciembre sin una hallaca? Por eso no me voy de mi País. Para mis queridas cuñadas que aunque lejos tratan de mantener la tradición y entienden y comparten mi sentir ...

Anónimo

Fuente: Whatsapp

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