Integridad territorial primero y amistad después. Parte II #El Esequibo es Nuestro por María Teresa Belandria

Guyana3 

 

El 22 de junio de 2011, publicaba en el portal www.runrun.es un artículo con el mismo nombre, http://runrun.es/nacional/inbox/20438/las-malvinas-integridad-territorial-primero-y-amistad-despues-por-maria-teresa-belandria.html por eso hemos decidido reproducir el título, pero actualizarlo habida cuenta de que las consideraciones que expresábamos en aquel momento han tomado un nuevo giro que vale la pena analizar. La controversia por el territorio Esequibo y las áreas marinas y submarinas de la zona en reclamación vuelve a la palestra pública con mucho verbo encendido y publicidad oficialmente dirigida a aglutinar voluntades, llamando a la Unidad Nacional. No nos oponemos a ello, todo lo contrario, nos parece adecuado que finalmente el Ejecutivo Nacional asuma una tarea que había postergado demasiado tiempo.

Fueron múltiples los llamados de atención que desde el año 2000 formulamos ante la inacción, silencio y la complacencia oficial frente a los actos hostiles e inamistosos de la República Cooperativa de Guyana. Muy lamentablemente, “la integración latinoamericana y caribeña” sirvió a los intereses políticos coyunturales de nuestro país: fundar Petrocaribe, la CELAC y sumar votos en la OEA a través de CARICOM.  Pero pongamos los eventos en contexto para comprender el giro de la política exterior venezolana en la última semana.

Guyana nos agrede ¿ahora?

En su discurso, el 20 de febrero de 2004 durante su visita a Georgetown, el Presidente Chávez afirmó: “El asunto del Esequibo será eliminado del marco de las relaciones sociales, políticas y económicas de los dos países“.  Esta afirmación  fue inmediatamente aprovechada por Guyana y se tradujo como el abandono de la reclamación territorial. El embajador en Caracas Odeen Ishmael,  declaraba a un medio impreso en 2007 que “La confraternidad entre dos países socialistas implica abandonar el contencioso fronterizo, dado que los hermanos están llamados a vivir en paz“, la contención firme, decidida y diplomática de la controversia reconocida por el Acuerdo de Ginebra de 1966 y conducida a través del mecanismo de los buenos oficios había terminado en la práctica. Guyana obtuvo lo que quería, que Venezuela no se opusiera a sus máximas aspiraciones territoriales y marítimas.

¿Por qué Guyana actúa así?

Conforme al nuevo status quo, en 2011 Guyana introdujo ante la Comisión de Límites de Plataforma Continental de la Organización de las Naciones Unidas, la petición para extender “su” plataforma continental de 200 a 350 millas náuticas. En sus alegatos, omiten deliberadamente mencionar que el territorio (que concede los derechos en el mar) está en reclamación y que las áreas marinas y submarinas se encuentran pendientes de delimitación. La solicitud cercenaba  completamente la fachada Atlántica de Venezuela, violaba el Tratado de límites suscrito entre Trinidad y Tobago y Venezuela (1990), desconocía y vulneraba los legítimos e indiscutibles derechos de nuestra nación en la proyección marítima del estado Sucre y Delta Amacuro, impidiéndonos  la libre navegación en el Delta del Orinoco.  Venezuela fue notificada después que la solicitud estaba en la ONU. Esa acción, no fue protestada oficialmente, fue respondida mediante una nota de prensa en la que luego de acusar a profesores, diplomáticos y diputados de guerreristas y promotores del odio contra Guyana por denunciar la violación del Acuerdo de Ginebra y los derechos de Venezuela en la zona en reclamación, terminó por reivindicarse la controversia.   Finalmente, ese año, la Cancillería envió una misión a la ONU y la Comisión  de Límites suspendió temporalmente la solicitud guyanesa.

Pero es mandatorio recordar que, la República Cooperativa de Guyana, se encuentra en posesión del  territorio en reclamación, en consecuencia ha otorgado concesiones no solo en las áreas marinas y submarinas sino en toda la Guyana Esequiba.  A la fecha, más de 66 empresas (chinas, canadienses, estadounidenses, coreanas, trinitarias, entre otras) exploran, explotan y comercializan los recursos que encuentran, incluido el gobierno de la República Federativa de Brasil.

¿Quién es el responsable del aumento de las tensiones?

El 31 de agosto de 2013, en visita oficial del Presidente Nicolás Maduro a Georgetown este  expresó con relación al Acuerdo de Ginebra de 1966, lo siguiente  “es un acuerdo entre el viejo imperio británico y un viejo gobierno de Acción Democrática en Venezuela” y que ” fueron los años en que en Venezuela empezó una campaña dentro de la Fuerza Armada venezolana, dentro de los medios de comunicación hacia la población de odio, de acoso, de preparación psicológica, a través del desprecio, el racismo para invadir Guyana“.  Las empresas concesionarias tomaron nota y Donal Ramotar, Presidente de Guyana les garantizó que sus inversiones no serian perturbadas.

La empresa Anadarko, autorizada por Guyana, envío el Buque S/V Ternik Perdana a realizar exploración sísmica en la parte norte del Bloque Stabroek, cuyos límites se corresponden con las máximas aspiraciones marítimas expresadas por Guyana en su petición a la ONU en 2011.  El 10 de octubre de 2013, la patrullera oceánica de nuestra Armada Nacional “Yekuana”, avistó el buque y encontrándose éste  dentro de las 200 millas de la zona económica exclusiva, vale decir, en aguas territoriales venezolanas, fue enganchado y llevado a la Capitanía de puerto de la Isla de Margarita donde permaneció detenido por varios días. Una acción legítima y legal y valiente de nuestros marinos, que en uso de las atribuciones que le confiere el artículo 328 de la CN preservaron la soberanía e integridad de nuestro territorio.  Guyana hizo caso omiso de las  Notas de Prensa, en definitiva estas carecen de valor jurídico en el Derecho Internacional Público, no son oponibles ante las instancias judiciales y no configuran derechos.  Por ello en septiembre de 2014 Guyana nuevamente autorizan al buque S/V Prospector  el ingreso a “su” plataforma continental. En esta ocasión, el buque entró, exploró y en Venezuela no se protestó oficialmente.

¿Con quién es la controversia?

En marzo de 2015, la Deep Water Champion, es autorizada por Guyana y fondea en las aguas territoriales del Campo Liza, Bloque Stabroek  esta plataforma petrolera de última generación es propiedad de Exxon Mobil (de capital estadounidense asociada en esta exploración con CNOOC (compañía estatal de petróleos china), empresa que también explora y explota la faja petrolífera del Orinoco,  dos meses después de su arribo, se anuncia el hallazgo de petróleo. Esa concesión se encuentra en lo que Guyana afirma es “su plataforma continental”,  es la misma que no ha sido autorizada por la ONU, que se ubica en la zona en reclamación sujeta al Acuerdo de Ginebra de 1966 y cuya exploración viola el artículo V del citado documento. La cancillería venezolana optó por protestar oficialmente, pero enviando una comunicación a la empresa concesionaria del bloque Stabroek, un error inexcusable.

La controversia territorial está circunscrita a los estados: la República Cooperativa de Guyana, quien la reconoció en la firma del Acuerdo de Ginebra y la República Bolivariana de Venezuela. Los estados deben adecuar su actuación a las previsiones de dicho tratado y manejarse de conformidad al mecanismo de los buenos oficios.  Consecuentemente la protesta debe dirigirse al gobierno de Guyana y debe formularse integralmente, vale decir, reafirmar que las concesiones otorgadas tanto en la tierra como en el mar son nulas y violatorias del Acuerdo entre los estados.

¿Qué origina el escándalo reciente?

La publicación en la Gaceta Oficial el 27-05-2015 del Decreto N° 1787, reformado el 08-06-15, que crea y activa las ZODIMAIN, originó la protesta de Surinam, la Guyana Francesa y Colombia y consecuentemente la unión a favor de Guyana del CARICOM y la Commonwealth, es decir, de la OTAN. La errónea interpretación que de sus alcances realizaron, encendió las alarmas de los vecinos alegando que las coordenadas de patrullaje eran una delimitación unilateral de las áreas marinas y submarinas. Luego de la consulta al TSJ, el controvertido Decreto fue derogado y en su lugar se publicó el nuevo Decreto N° 1859, con fecha 06-07-15, sin coordenadas. Sin embargo, se hace mención expresa y quedan a salvo los legítimos derechos de Venezuela en todas las  ZODIMAIN de conformidad con el Derecho Internacional Público.  Las declaraciones del excelentísimo señor Presidente de la República Cooperativa de Guyana, David Granger, calificándonos de “mono en la espalda”, deben ser rechazadas por ofensivas. Y para ello, existen los canales diplomáticos. Sin embargo su actitud desafiante se inscribe en el memorial de agravios a nuestro país que no fueron oportuna y enérgicamente contestados.  Llamar a la embajadora al menos nos lava la cara frente al insulto. Pero la verdad es que el gobierno concedió durante demasiado tiempo.

Escribíamos en 2011 “El silencio oficial en torno al status de estas reclamaciones legítimas de Venezuela preocupa ya que por desconocimiento, inacción, alianzas extra regionales, amistad, ideología, o sencillamente ignorancia puede darse al traste con uno de los elementos esenciales a nuestra Nación: El Territorio”.

Por eso nos complace que se emprendan acciones y tal efecto nos permitimos respetuosamente formular algunas recomendaciones:

a) es indispensable mantener la controversia en el ámbito bilateral, la internacionalización favorece las máximas aspiraciones de Guyana en detrimento de nuestros legítimos derechos;

b) es urgente designar un nuevo representante permanente y a tiempo completo ante el mecanismo de los buenos oficios;

c) en la reunión con el Secretario General  de  la ONU para impulsar la designación de un Buen Oficiante, es pertinente sugerir que no sea un caribeño, la postura adoptada por CARICOM  (reconociendo como límite válido el Laudo Arbitral de Paris de 1899) es muestra de su parcialidad a favor de Guyana;

d) no involucrar a UNASUR, uno de los 3 países que propiciaron el dialogo-Colombia- mantiene un diferendo con nuestro país, vale decir, carece de imparcialidad frente a las controversias;

e) mantener a la CELAC informada pero que no sea ni garante ni obtenga un papel destacado, los caribeños son un bloque socio-político con una posición firme a favor de Guyana;

f) impulsar en el Ejecutivo Nacional la fijación por Decreto de la Plataforma Continental de los estados Sucre y Delta Amacuro, conforme a la Convención de Derecho del Mar de 1982 y la Ley Orgánica de los Espacios Acuáticos-Guyana no puede oponerse a este Decreto, que no solo es válido para el derecho interno sino inobjetable en el Derecho Internacional Público;

g) utilizar las Notas de Protesta y reclamar íntegramente a Guyana; por último, mantener las controversias y los diferendos en distintas instancias, para ello, es indispensable reactivar la CONEG (paralizada desde 2009) en el caso de Colombia, usar el mecanismo de los buenos oficios u otro que se acuerde con Guyana;  y proceder a la negociación con los países del Caribe Oriental con prudencia, paciencia, racionalidad tal como se realizó entre 1970 y 1990 por el ilustre Isidro Morales Paúl, artífice de nuestros tratados de límites con Francia, República Dominicana, Estados Unidos de Norteamérica (Puerto Rico), Trinidad y Tobago.

La aquiescencia por inacción diplomática ha sido constante en los últimos 16 años. Estamos a tiempo de revertir el daño y esperamos que se pase de la retórica a la práctica con el concurso de todos.  La defensa de la integridad territorial y la soberanía de nuestra nación es competencia de todos  los venezolanos, cada cual desde su ámbito de acción, en nuestro caso, desde la Universidad hace 21 años, sin estridencias, estudiando los documentos, revisando los tratados e inculcando en las nuevas generaciones el amor por nuestro país, incluso cuando ni siquiera era popular afirmar lo que hoy todos afortunadamente saben #ElEsequiboesnuestro.

@matebe

Fuente: http://runrun.es/opinion/212122/integridad-territorial-primero-y-amistad-despues-parte-ii-el-esequibo-es-nuestro-por-maria-teresa-belandria.html

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