En este clima enrarecido, la actitud de confrontación y descalificación del gobierno no se limitó a la Iglesia Católica. Todos los sectores que expresaron alguna opinión divergente, fueron calificados(tildados) de opositores. (y calificados de…en estas calificaciones es donde reside la descalificación) Es importante hacer notar esto, porque se amolda al esquema autoritario, particularmente marxista. No existen sino leales u opositores, revolucionarios u oligarcas. Es un sencillo pero efectivo esquema para favorecer la imagen de división y polarización de la sociedad venezolana, y para explotar los sentimientos más que la racionalidad. No hay cabida sino para el lenguaje político antagónico de patriotas y/o traidores a la patria.

Las reuniones de la Presidencia de la CEV, -conformada por mi persona como Presidente, el Card. Ignacio Velasco como Primer Vicepresidente, Mons. Ubaldo Santana, Segundo Vicepresidente y Mons. José Luis Azuaje, Secretario General, se multiplicaron. Aunque todos, menos el Señor Cardenal, vivíamos en el interior, nos vimos en la necesidad de viajar a la capital con más frecuencia. Numerosos grupos de políticos, gremios y representantes de sectores tales como educación, universidades y no pocos miembros afines al Gobierno, solicitaban ser recibidos por la Presidencia del Episcopado, para exponer sus planteamientos. Algunos se cuidaban de que los medios de comunicación no se presentaran, otros preferían la publicidad.

Todos ellos fueron recibidos en la sede de la Conferencia Episcopal en Montalbán o en alguna Casa Religiosa de la capital, cuando solicitaban privacidad, para que los medios y sobre todo, el espionaje(tal vez: vigilancia, seguimiento) permanente al que ha estado sometida la sede de la Conferencia, no los detectase. Para esa época teníamos presencia de efectivos de la Guardia Nacional en nuestra sede. Según informaciones confiables, en algún apartamento de los edificios de la Urbanización Juan Pablo II, había o hay instalaciones de cámaras y micrófonos. Nunca fuimos invitados -ni lo hubiéramos aceptado-, a estar presentes en reuniones de índole o finalidad conspirativas, tal como lo han repetido hasta la saciedad algunos voceros y medios oficiales.

Cuatro veces se reunió la Presidencia en el mes de enero. Dos, durante la asamblea y dos veces más, en medio de los acontecimientos narrados anteriormente. En febrero, del 3 al 15 estuve en Madrid. Mi antiguo rector salmantino, el Padre Gaspar Vicente Sánchez cumplía 80 años de edad. Con una misa y un ágape compartimos aquel feliz momento, en unión de sus familiares y antiguos feligreses de la Parroquia Santiago El Mayor. Me reuní con instancias eclesiales españolas, con los corresponsales que cubren la fuente eclesial, con el Embajador de Venezuela en España, General Rubén Salazar; y asistí, por estar en la capital española, a la entrega de los Premios de Periodismo Rey de España, en la que Venezuela recibió el preciado galardón en la persona de la periodista Patricia Poleo. Varias instituciones públicas y privadas españolas solicitaron entrevistarse conmigo para conocer, de viva voz, la opinión de la Iglesia ante la situación del país.

En la segunda quincena de febrero de cada año, suele reunirse la Presidencia del CELAM con los Episcopados del norte -EE. UU. y Canadá-. Es costumbre invitar a uno o dos Presidentes de Conferencias Episcopales, cuyos países vivan alguna situación particular digna de ser conocida por los episcopados del continente. Venezuela fue invitada. La reunión tuvo lugar en San Salvador de Bahía, Brasil, del 18 al 20 del mismo mes. Hubo, como es habitual, un espacio para informar sobre el país, a las Presidencias de los Episcopados.

El 2 de marzo comprometió a la Presidencia de la CEV en la toma de posesión del nuevo arzobispo de Calabozo, Mons. Antonio López Castillo. De allí, pasamos a Caracas para una nueva reunión de la Presidencia, el 5 de marzo. El 14 y 15, volvimos a reunirnos ante numerosas solicitudes de conversar con nosotros y la conveniencia de informar a los Obispos y evaluar permanentemente el desempeño de nuestro papel.
Estos compromisos no impidieron la atención a los deberes pastorales en Mérida. Desde enero tuve la dicha de contar con nuevo Obispo Auxiliar en la persona de Mons. Luis Alfonso Márquez Molina quien asumió desde los primeros días parte de la agenda que yo tenía comprometida. Varias visitas pastorales y fiestas patronales contaron con mi presencia. Llegamos así a la Semana Santa, siempre cargada de actos litúrgicos y populares. Corría la última semana del mes de marzo. Como es habitual presidí las ceremonias en la Catedral. Participé, además, en el Via Crucis de la Montaña que se realiza todos los Lunes Santo, y el Miércoles Santo por la mañana viajé a Caracas, -regresando a Mérida el mismo día-, para presidir una de las misas del Nazareno de San Pablo en la Basílica de Santa Teresa, mi parroquia caraqueña, de la que salí para entrar al Seminario Interdiocesano.

El Viernes Santo, 29 de marzo, en compañía de la Hermana Teresita Medina, emprendí viaje a Buenos Aires para cumplir un encargo del CELAM: participar en el Congreso sobre la vida del Cardenal Eduardo Pironio, antiguo Presidente del Consejo, quien murió en olor de santidad. Me correspondió el honor de una ponencia sobre su actuación en el organismo continental episcopal. El encuentro tuvo lugar en la capital argentina durante la primera semana del mes de abril. Tenía la intención de permanecer unos días más visitando las casas de las Hermanas de la Presentación de Granada, tanto en Buenos Aires y la ciudad de 9 de Julio, como en las dos casas de Uruguay. Pero desde la Conferencia Episcopal se me recomendó que regresara, pues el ambiente estaba muy cargado y se anunciaba una gran marcha para el día 11 de abril, en Caracas. El lunes 8 celebré la Eucaristía en el Santuario de Nuestra Señora de Luján, Patrona de Argentina, lugar donde reposan los restos del Cardenal Pironio. Por la noche, emprendimos viaje de regreso a Venezuela, a donde llegamos al amanecer del martes 9 del mismo mes.

Fuente: http://www.vlinea.com/index.php?option=com_content&view=article&id=10563%3Abaltazar-porras-memorias-de-un-obispo-los-primeros-meses-del-2002-&catid=1%3Anacionales&Itemid=64&limitstart=2

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