Madrid, 4 mar (EFE).- ¿Es necesario el desdoblamiento léxico para no ser sexistas? No para la Real Academia Española (RAE), cuyo pleno considera que recurrir a fórmulas como “ciudadanos y ciudadanas” supone recargar el lenguaje hasta hacerlo impracticable y cita como ejemplo un artículo de la Constitución de Venezuela.

“Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento podrán ejercer los cargos de presidente o presidenta de la República, vicepresidente ejecutivo o vicepresidenta ejecutiva (…)”, reza el citado fragmento que se alarga, innecesariamente según la RAE, para escribir en masculino y femenino casi una veintena de cargos. Sólo se libra el de Fiscal General de la República.

El pleno de la RAE acaba de aprobar un informe del académico Ignacio Bosque en el que se critican las directrices contenidas en nueve guías sobre lenguaje no sexista elaboradas por regiones, sindicatos y universidades de España porque, si se aplicara estrictamente cuanto dicen, “no se podría hablar”.

En este documento de 18 páginas se cita un par de largos párrafos de la Carga Magna venezolana, adoptada en 1999 a instancias del presidente Hugo Chávez. La denominada Constitución Bolivariana buscaba con su redacción ser un ejemplo de la no discriminación, incluida la sexista, lo que recargó algunos de sus artículos.

El informe sobre lenguaje y género de la RAE, en el que su autor se pregunta irónicamente si decir “los perros, los gatos o los lobos” supone discriminar a las hembras de estos animales, recuerda que las normas gramaticales “no tienen extremos”.

“Se formulan de cierta manera y se aplican en función de ciertos criterios léxicos, morfológicos o sintácticos que deben expresarse con claridad”, expone el académico.

En algunas de las guías españolas que analiza se indica que los críticos del desdoblamiento léxico “construyen deliberadamente ejemplos recargados con el solo propósito de ridiculizar, a menudo en periódicos o en blogs, a quienes proponen dicho recurso visibilizador”.

Y añade: “Pero los fragmentos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (…) no constituyen ejemplos inventados por periodistas o escritores”.

Aunque Ignacio Bosque reconoce que desdoblamientos múltiples como los de dicha Carta Magna “se proponen a menudo como ejemplos” en las guías españolas estudiadas, sostiene que esas propuestas “no están hechas para ser adaptadas al lenguaje común”.

En su opinión, la igualdad consiste en tratar de que esta “se extienda por completo en las prácticas sociales y en la mentalidad de los ciudadanos”, y poco tiene que ver con usar la palabra ciudadanía para que las mujeres no se sientan excluidas.

“No creemos que tenga sentido forzar las estructuras lingüísticas para que constituyan un espejo de la realidad o impulsar políticas normativas que separen el lenguaje oficial del real”, arguye.

Aunque el académico de la RAE reconoce que “existe la discriminación hacia la mujer” y que es necesario “extender la igualdad social de hombres y mujeres y lograr que la presencia de la mujer en la sociedad sea más visible”, la opción de decir “nadie estaba contenta” para evitar una supuesta discriminación femenina no le parece lógica. EFE

 

 

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