Durante esta época de Navidad en todos los templos neoespartanos ofician Misas de Aguinaldos, donde los cánticos y las luces transmiten la alegría de la unión y el fraternal encuentro.

En el estado Nueva Esparta la forma más tradicional de recibir la navidad es al lado pesebre, para recordar las escenas más importantes vividas en la ciudad de Belén hace ya más de 2 mil años.

Y es que en muchos hogares la tradición del nacimiento se mantiene y en algunos pueblos el montaje del pesebre se convierte en un momento de reunión familiar, e incluso de la comunidad.

Tal es el caso de uno de los pesebres mas tradicionales de Margarita, el de la familia González Guerra, en la calle El Rincón de Santa Ana del Norte, municipio Gómez.

Con un pesebre que es del tamaño de la sala de su humilde vivienda, estrellas y lunas en movimiento, personajes bíblicos, escenas tradicionales venezolanas que incluyen la elaboración de las hallacas y hasta de las típicas arepas, entre otras, Alicia Guerra de González, junto a su familia, abren las puertas de su hogar a todo aquel visitante que desee contemplar esta verdadera obra de arte.

A la entrada de su casa colocan un libro donde los visitantes firman y opinan sobre esta tradición, que protagonizan desde el 16 de diciembre de 1978. Ese año decidieron también abrir las puertas de su casa para invitar a los vecinos a contemplar las escenas de Belén y cantar parrandas frente a las imágenes.

“Nosotros comenzamos a hacer el nacimiento para alabar al niño Jesús y luego cada año la gente nos lo pedía. Ahora el nacimiento es una tradición y es conocido en muchos lugares. No hay en Margarita otro igual”, relató Alicia Guerra.

Guerra de González destaca que nunca es igual el pesebre al del año anterior. Cada vez se las ingenian para agregarle algún detalle o elaborar las escenas con diferentes materiales. El movimiento es un importante elemento, de una serie de particularidades con las que recrean la vida de José y María, antes del nacimiento de Jesús.

Eso si la creatividad esta presente en cada detalle, de repente de un pozo sale un bote lleno de agua y más allá, en una simulación de lo que es un pequeño fogón, unas hallacas hierven. Una caída de agua se gana la atención de todos por igual, sobre todo porque cae en un pozo que contiene unas pequeñas tortugas vivas, que se convierten en la principal atracción de los más chicos.

Según lo explicó, la elaboración del nacimiento comienza cada mes de octubre, aunque ya desde agosto se va pensando como será el diseño del año. Durante dos meses los integrantes de esta familia se encierran para hacer el pesebre, y no abren la puerta al público hasta que lo culminan, para que el montaje sea toda una sorpresa.

Cantando al son

Al amanecer del 25 algunos músicos insulares intentan mantener la tradición de las parrandas y en algunas localidades salen a las calles y recorren las casas con música tradicional.

El músico Alberto Valderrama dirige una de las parrandas más populares, en la localidad de Santa Ana.

Aunque reconoció que los tiempos han cambiado y ya no se dan las parrandas de antaño, aseguró que durante 44 años ha recorrido las poblaciones su municipio, Gómez, con su música, cada 25 de diciembre.

El recorrido arranca a alrededor de las 10:00 de la mañana y se extiende durante todo el día.

La comida y la bebida es ofrecida en el camino, en las casas que se visitan; desde allí se entonan diferentes melodías. “Esta es la verdadera parranda”, consideró.

Algunos músicos regionales intentan también mantener viva en la región la tradición de las parrandas y con escuelas de cantos tradicionales se enseña la técnica a las nuevas generaciones.

Una de estas agrupaciones es dirigida por Luciente Sanabria, para quien constituye un honor y una responsabilidad acompañar a los más jóvenes a parrandear.

En la mesa navideña de Margarita no falta la hallaca y el dulce de lechosa, especialmente el realizado en la localidad de San Juan, en el municipio Gómez.

Así entre parrandas, pesebres y buena comida transcurre la navidad neoespartana.

Al amanecer

Durante esta época de Navidad en todos los templos neoespartanos ofician Misas de Aguinaldos, donde los cánticos y las luces transmiten la alegría de la unión y el fraternal encuentro. Un ejemplo de ello se dio anoche en la Iglesia del Santísimo Cristo del Buen Viaje, en Pampatar.

Cada día una institución diferente ofrece la misa. Hasta el 24 de diciembre, inclusive, las noches abren paso a las Misas de Aguinaldos las cuales en Pampatar tienen un brillo especial, con una Iglesia llena de luces y con un hermoso pesebre.

El párroco de Pampatar, José Colmenares, antes de ofrecer la misa destacó su importancia. “Las Misas de Aguinaldos son una tradición en nuestro país, y un privilegio que tiene la Iglesia en estos tiempos de adviento”.

Agregó que las iniciaron el 16 de este mes y prosiguen hasta el 24 de diciembre, inclusive. “Las Misas de Aguinaldos son gozosas, preparándonos para la llegada de Jesús. Por ejemplo, explicó, se canta el Gloria, se usan ornamentos blancos que simbolizan la alegría”.

María Orsatti

Redacción El Este Noticias

Fuente: http://www.elestenoticias.com/tradicion-del-pesebre-y-las-parrandas-aun-se-mantiene-en-margarita

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