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Judas // Dulce María Tosta

No deja de sobresaltarme ver y oír en las redes sociales, afirmaciones que se contradicen de plano con las conductas de ciertas personalidades cuya honorabilidad escapa a la menor sospecha y que, por ende, impactan fuertemente la opinión pública.

Esa «mala costumbre», por ponerle algún nombre, se hace especialmente odiosa cuando algunos personajes que cuentan con nuestro aprecio, llaman «oposición» a la MUD, le reconocen plena legitimidad a la Asamblea Nacional y llaman «gobierno» al régimen inconstitucional y antidemocrático que preside Nicolás Maduro.

Los políticos que mal gobernaron a Venezuela desde 1958 hasta 1998 tuvieron la habilidad de apropiarse y manejar como franquicias («Concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada.» DRAE) los términos «unidad» y «oposición». De esa manera le sacaron filo a dos espadas; la primera para llamar divisionista y prochavista a todos quienes discrepamos de sus malas conductas y, la otra, para usufructuar con fines personales y grupales el evidente y creciente descontento que provocan los disparates del comunismo empoderado.

Ese malicioso manejo de los términos comentados, es lo que permite a personajes tan patéticos como Henrique Capriles, Henry Falcón o Julio Borges llamarse líderes de la oposición, capitales del descontento popular y representantes de la famélica población venezolana ante foros mundiales y ante personajes de merecido peso internacional.

Esa deformación del lenguaje no pasaría de ser una triquiñuela propia de nuestros micrométricos políticos, si no fuera por el inmenso daño que han ocasionado al generar un inmenso desconcierto dentro y fuera de nuestras fronteras. Me imagino la catarata de interrogaciones que se deben agolpar entre pecho y espaldas de los senadores estadounidenses, cuando detectan a los «opositores» que hacen lobby para solicitar que se suspendan o, al menos, se suavicen las sanciones aplicadas a connotados ladrones o violadores de derechos humanos.

Me resulta complicado imaginar lo que pensó el Presidente de la República Francesa al enterarse de que Julio Borges, según se comenta en las redes sociales, se alzó con los reales del premio Sarajov otorgado por el Parlamento Europeo a la «Oposición Democrática de Venezuela», de la cual Borges sería su peor y más indigno representante.

Cuando los niveles de deshonestidad intelectual traspasan ciertos límites, se hacen difíciles de digerir para el ciudadano de a pie, quien tiende a buscar explicaciones encuadradas dentro de sus límites morales, pues es tendencia natural del ser humano imaginar que el mundo se mueve dentro de sus parámetros personales. Por tal razón, nos negamos a creer que la furibunda oposición de Capriles a que se investigara la nacionalidad de Maduro, pudiera ser producto de una espantosa componenda o de un acuerdo nauseabundo; que la inacción de la Asamblea Nacional elegida irreflexivamente el 6D a través del filtro de la MUD, pudiera ser producto de un intercambio de favores entre los caciques de ambos bandos.

Dentro de pocos días será Domingo de Resurrección y la cristiandad celebrará un nuevo aniversario de la resurrección de nuestro señor Jesucristo. Ese día –también– como es tradición en Caracas desde 1801 y aun antes en otras poblaciones, se realizará un incruento acto de justicia popular: los sin voz, los que viven en las zonas más pobres de pueblos y ciudades, vestirán la toga del juez para decretar la condena, la quema simbólica de quienes los han traicionado, la desaparición de los afectos y la muerte de la confianza. Porque la traición es en el imaginario popular el peor de los delitos, equiparable a lo que es la violación de menores para nuestra población recluida o la delación para las organizaciones mafiosas.

Este año, ante la proliferación de candidatos con sobrados méritos, la escogencia de Judas será harto difícil, por lo que me abstengo de proponer la candidata que ronda por mi mente: la MUD

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@DulceMTostaR
http://www.dulcemariatosta.com
29 de marzo de 2018

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Comentarios   

0 #2 Carmen Solórzano 29-03-2018 21:20
Estoy de acuerdo con Ud., la MUD es una buena candidata. Aunque algunas veces pienso q Borges es un individuo que merece ese honor por usufructuar con fines personales La franquicia oposición, como lo refleja su escrito. Además lei por allí, que el metálico correspondiente al Premio Sarajov no ha sido compartido.
Estamos secuestrados. Habrá escapatoria?
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0 #1 Pedro Gonzalez 29-03-2018 21:10
Definitivamente es Henri Falcon y sus seguidores porque saben que el llamado en inconstitucional y el CNE esta visiblemente parcializado.
No pienso esperar hasta las 10pm, o quiza 12m o hubo un caso (La Reforma) donde esperamos hasta las 2am del ida siguiente por los resultados del "mejor sistema de votación del mundo".
No pienso esperar buscarme en listas de reubicados y escuchar que en varias mesas los testigos de oposición fueron desalojados.
Al fin y al cabo, la ANC seguirá gobernando y cualquiera que gane no podrá ejercer los atributos consagrados en la constitución a no ser que gane Nicolas Maduro. Deberan vergonzosamente subordinarse ante la Sra. Delcy Rodriguez, es decir, Nicolas Maduro.

El Sr. Andres Caleca me envío a tu articulo, hombre que quisiera verlo en el CNE que sin duda sería imparcial.

Atentamente:

Pedro Gonzalez
San Antonio de Los Altos - Miranda
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