Nacimiento e infancia:

En aquella Venezuela de alpargatas, campesina y analfabeta; en un pequeño y olvidado caserío de la península de Paraguaná, estado Falcón, llamado La Trinidad, en donde aún no llegaba ni siquiera un destello del "progreso", impulsado por la renta petrolera que comenzaba a afianzarse en el país durante la dictadura de Gómez; en una humilde casita de bahareque -de seguro como todas las del lugar- nació el 20 de abril de 1.919, Alfonso Raúl García Ceballos, hijo de Eduardo García García y Adelina Ceballos, quienes no podían ofrecerle más que la precaria situación económica que reinaba en el hogar y en el poblado donde vivían, unido al tormento representado en la carencia de una adecuada alimentación, y de los servicios médicos inexistentes en el lugar (si en ese momento ese pueblito estaba en condición de olvido, hoy en día lo está aún más).

Por todo esto aquel niño tampoco podría gozar de distracciones diferentes a los trabajos que desde tempranos años de edad tuvo que realizar, y desde luego menos aún podría ir a las escuelas, porque no existían, a través de las cuales habría podido optar a aprender o descubrir actividades diferentes a las duras obligaciones cotidianas que la situación exigía.

Todo este cúmulo de calamidades recibieron el aditivo de la mayor privación que puede experimentar un niño: la muerte de su madre, cuando apenas tenía siete años de edad. Sus únicas ilustraciones en esa terrible infancia, estuvieron representadas por las pocas enseñanzas de Anita García de Pulgar, una tía que lo ayudó a criar, quien le enseñó a leer y a escribir en los ratos libres que eran muy escasos, debido a que con ella diariamente comenzaba desde las 4:00 a.m. a buscar agua en un jagüey (localizado a dos kilómetros de la casa), y luego él se ocupaba buscando leña para las labores del hogar, para después hacer otros trabajos y los mandados necesarios, y finalmente vender los gofios y conservas que esa misma tía elaboraba. ¿Qué podía esperarse de aquel humilde niño con unas condiciones de vida tan precarias y limitadas?

Adolescencia, juventud, esperanzas de estudio y actividades poéticas:

De este modo esforzado, rutinario, monótono y sin modificaciones observables va transcurriendo la infancia de Alfonso, mientras en él se experimentaba su conversión de niño a adolescente, acompañada de los múltiples deseos de progreso que lo llevaron a buscar y a conseguir, a los dieciséis años (1.935), su primer trabajo fuera del seno del hogar, el cual consistió en vender y repartir leche conduciendo un burro (que todo quien poseía uno para la época era visto como personaje distinguido), haciendo un recorrido de 15 Km aproximadamente, iniciado todas las madrugadas, y devengando un salario mensual de quince bolívares, aparte de la comida cuyo principal componente generalmente lo constituía una arepa pelada.

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Sus deseos de progreso lo hicieron combinar su actividad laboral con la venta de huevos y leña, hasta que tuvo que trasladarse con su padre, en 1.937, a la población de "El Vínculo" (noroeste de la península de Paraguaná), para trabajar ambos cuidando hatos de chivos en condición de "terciantes", mientras simultáneamente desarrollaban actividades agrícolas para mejorar su condición. Este deseo constante de superación llevó al joven Alfonso a probar suerte, y con borrones y tachones le escribió una carta al entonces Presidente de la República, dado que para la época ya quien estaba en el poder político no era Gómez, sino el General Eleazar López Contreras, y se experimentaba en el país cierta apertura y nuevas expectativas. En su carta exponía sus deseos de estudiar, y pedía una ayuda para poder hacerlo ¿Qué importancia podía prestarle el General Presidente a una carta -tal vez mal escrita- de un joven campesino de un pueblito olvidado? ¿Acaso en esa época podría llegar la misiva a su destinatario? Para sorpresa de quienes lean este resumen biográfico la carta no sólo fue recibida, sino también contestada, y en la respuesta se le indicaba al remitente que se dirigiera a la capital del estado, Coro, a lo que en la época se llamaba la Presidencia del estado Falcón (hoy en día la Gobernación) a entrevistarse con quien en ese momento era algo así como lo que en la actualidad es el Secretario General de Gobierno.

Los sacrificios y peripecias vividos para ir desde Paraguaná a Coro pueden resultar inenarrables, en una época en que casi no habían vehículos en circulación, tal vez ni siquiera existía el transporte público (y si lo había de seguro no llegaba a los pueblitos de Paraguaná), las vías de comunicación vehicular seguramente se limitarían al tramo Coro- Punto Fijo, etc. Sin embargo, él joven Alfonso llegó a la Presidencia del estado Falcón y se entrevistó con la persona encargada, quien por ser un día jueves le dijo -no hay problemas, vamos a hacer las gestiones para ayudarte, pero vente el lunes para hablar con la gente encargada de educación.

Con el corazón lleno de contento Alfonso se fue cargado de ilusiones, pero la suerte no estaría de su lado: el día sábado, dos días antes de la entrevista proyectada, la persona que había tomado su caso murió sorpresivamente de un infarto ¿La carta del General/Presidente se la llevó el difunto o no apareció después en su despacho? ¿La convulsión generada por la muerte del funcionario no permitió que alguien retomara el caso? ¿Era imposible para Alfonso permanecer más tiempo en Coro o regresar más tarde por razones económicas y las peripecias que el viaje representaba? ¿Era mucha la incertidumbre sobre la continuidad que las autoridades pudieran dar a su caso? ¿La desilusión actuó de manera determinante? No podemos adivinar qué ocurrió, pero lo que sí se puede asegurar es que con la muerte del funcionario murieron también las esperanzas de estudio del Alfonso, quien tuvo que regresar a sus labores campesinas con muchas penas y sin ninguna gloria.

Durante la permanencia de Alfonso en El Vínculo pudo relacionarse con algunos "decimistas" del lugar, y de este modo tuvo un mayor impulso en la vocación poética que ya había comenzado a mostrar, con la escritura de sus propias décimas sobre temas variados, la mayoría de las cuales se perdieron por falta de precaución y por las condiciones de vida que tuvo.

Matrimonio y vicisitudes políticas y económicas:

Es lógico que con la edad de Alfonso y con su vocación poética el amor también llegara a él, y con éste los deseos de formar un hogar propio, distinto al que siempre había tenido en su vida, que por las circunstancias que le correspondió enfrentar no le garantizaron la mejor estabilidad. De esta manera, después de haber tenido muchos amoríos pasajeros, se hizo novio formal de Ana Victoria Jordán, con quien pensó seriamente en formar el anhelado hogar propio que las condiciones vividas hasta ahora le habían negado.

Por esto, en 1.942 viajó por primera vez a la isla de Aruba con fines comerciales, y regresó en 1.943 en mejores condiciones económicas, por lo que contrajo matrimonio y al poco tiempo viajó de nuevo a Aruba, y se residenció con su esposa en esa antilla holandesa, en donde nacieron sus dos primeras hijas: Gladys Elena y Ana Edith, y con ellas y su esposa regresó a Paraguaná en 1.946, y comenzó a trabajar como carpintero en las empresas petroleras que recién llegaban a la región. En ese mismo año fue nombrado Presidente de la Junta Electoral de Punto Fijo para la elección de los diputados a la Asamblea Nacional Constituyente, la cual se conformó dos años después de la caída del General/Presidente Isaías Medina Angarita, con la instalación en el poder político de la denominada Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Rómulo Betancourt.

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Con el temprano derrocamiento del Presidente Rómulo Gallegos, en 1.948, y las persecuciones políticas habidas durante la dictadura militar impuesta desde ese año, salió de su trabajo en las empresas petroleras, en 1.950, y después de esto fue víctima entre muchas otras cosas de dos atentados (colocación de una bomba de tiempo en su carro e intento de asesinato en un cine), de allanamientos imprevistos en el seno de su hogar (en donde nunca lo encontraron), y de la inclusión de su nombre en las listas de personas que era "necesario" desaparecer. Por esto tuvo que salir de manera clandestina de Paraguaná en 1.953, dejando a su esposa con sus dos hijas nacidas en Aruba, y con los nuevos cuatro hijos nacidos en tierra paraguanera: Edward Raúl, Wilmer Eduardo, Celsa Adelina (Token) y Carlos Alfonso (quien para entonces sólo contaba con meses de nacido).

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Cuando fue sabido la inclusión de su nombre en las listas mencionadas, logró la colaboración de sus aliados políticos, y después de muchos arreglos también el apoyo de un funcionario de gobierno que lo llevó en su carro desde Punto Fijo hasta Turmero (estado Aragua). Este funcionario por conducir un vehículo oficial no era revisado en las alcabalas militares, aunque siempre tomó la previsión de esconder en la maleta del carro al perseguido Alfonso García antes de llegar a cada una de ellas, y de este modo, a partir de 1.953, con muchas vicisitudes se estableció en esa ciudad aragüeña (un pueblo para entonces), y comenzó a trabajar en la Escuela Granja con Internado "El Mácaro", como chofer de un autobús y por recomendación del mismo funcionario que le ayudó, sólo con la condición de que no tuviera ningún tipo de expresión de sus ideas políticas, y con la promesa de éste de cumplir con la condición exigida.

En ese trabajo estuvo por el lapso de cinco años (hasta 1.958), y en ese lapso vivió muchas privaciones y se vio obligado a estar separado de su familia en los dos primeros años inmediatos a su obligada partida (de 1.953 a 1.955), pues podía poner en riesgo su vida y la de los integrantes de su hogar, ya que las condiciones debían estar dadas o ser muy seguras para el anhelado reencuentro familiar, aparte de que debía tener o reunir los recursos económicos mínimos para poder hacerlo ¿Cómo podría administrar los pocos recursos un chofer de autobús con una familia de seis hijos lejos de él? Su única comunicación familiar era a través de cartas clandestinas, y con recados a veces acompañados del envío de algún dinero que de seguro siempre era muy poco. Aparte de esto para la época la comunicación telefónica era incipiente y no podía existir esa facilidad en todos los poblados del país.

En Turmero, después del reencuentro familiar nacieron los últimos cuatro hijos de Alfonso García: Ligia Marvelia, Octavio José, Luis Leonardo y Sonia Deyanira, quienes son aragüeños de nacimiento y paraguaneros de corazón, y quienes con sus hermanos mayores compartieron la pobreza que las condiciones, las inestabilidades y las calamidades vividas por sus padres le impusieron, y la fortuna de recibir el ejemplo de éstos, quienes no poseyendo muchos recursos económicos eran ricos en los valores morales y en la honestidad que siempre les inculcaron.

En 1.958, inmediatamente después de la caída de Pérez Jiménez, se pudo comprobar que Alfonso García no había cumplido del todo la promesa hecha al funcionario que lo trajo de Punto Fijo a Turmero, pues ese mismo año fue fundador del primer sindicato de obreros de la educación del Centro de Capacitación de Educación "El Mácaro" (hoy Universidad Pedagógica Experimenta Libertador "El Mácaro"), para lo cual tuvo que hacer un trabajo de captación política lento, progresivo y de mucha dedicación.

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Publicaciones, vida y obra

             Tal vez su condición de fundador del sindicato de obreros de la educación le ayudó a conseguir un préstamo en el Instituto de Previsión y Asistencia Social del Ministerio de Educación (IPASME), con el cual pudo costear los gastos para publicar la primera edición del poemario "Cardonal" (Décimas y otras Rimas), que tratando en muchos casos temas paraguaneros se combinaron en él otros temas, muchos de los cuales fueron escritos en Turmero, pueblo que lo acogió y en el que vivió el resto de su vida, lleno de gente que le brindó siempre las mejores consideraciones, aunque nunca dejó de visitar y de estar al corriente de todo lo ocurrido en su natal y siempre amada Paraguaná.

En Turmero trabajó desde 1.958 hasta 1.963 en la Campaña de Educación de Adultos (no habiendo ido jamás a la escuela siempre se preocupó por la necesidad de expandir la educación por todo el país), y con esto pudo conocer todas las comunidades y rincones de la geografía del estado Aragua, en donde también fue conocido y gozó de las consideraciones y de la gratitud de los beneficiarios de esta campaña. De 1.964 a 1.965 trabajó como promotor de Desarrollo Comunal, dependiente de Obras Públicas del estado Aragua, con lo que fue consolidando su liderazgo en las comunidades aragüeñas. En 1.966 fue nombrado Prefecto del Distrito Mariño (de acuerdo con la antigua distribución geográfica formado por los municipios Turmero y Palo Negro), y ejerció este cargo por el lapso de 30 meses. De 1.969 a 1.974 se desempeñó como Concejal Principal del Distrito Mariño, en donde siempre tuvo el reconocimiento de las comunidades turmereñas, y donde siempre refutó de manera fallida todas las iniciativas por aumentar los salarios de los ediles (que siempre fue muy bajo), arguyendo que ese dinero se necesitaba más para arreglar las aceras de Turmero.

En 1.977 Alfonso García Ceballos publicó su segundo poemario, conocido como "Policromías", en donde se destaca la alabanza a la Madre Naturaleza y los contrastes que ésta nos ofrece. En este libro se combinan temas de distinta naturaleza, y también las décimas con otras figuras literarias como el soneto, los cuartetos, etc., pero nunca dejan de incluirse los aspectos paraguaneros, siempre presentes en su pensamiento y en sus expresiones poéticas.

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En 1.988 (marzo) sale a la luz pública su obra "Árboles de mi Patria", que se inspiró en la flora emblemática de Venezuela, y en la que se presta a declamar en décimas las características y virtudes de los árboles representativos de cada uno de los estados de nuestro país. Ese mismo año (diciembre), aparece la publicación de su libro conocido como "Poetas Populares de Paraguaná", que es una recopilación de las composiciones poéticas de diferentes autores populares de la península, en su mayoría carentes de la más mínima posibilidad de que alguno de sus creaciones literarias (en su mayoría décimas) se conocieran más allá de su entorno familiar o de su comunidad de origen (muchos de los autores eran analfabetas y ni siquiera sabían recitar sus décimas, sino cantarlas, y en muchos casos con la "ayuda" que el licor proporciona). Esta obra fue producto de un arduo trabajo de más o menos 30 años, y la idea original era que abarcara todo el estado Falcón, pero a pesar de las múltiples gestiones que realizó en la época ante la Gobernación del estado Falcón, nunca logró ningún tipo de financiamiento para su loable empresa, por lo que pareciera que a pesar de la mayor apertura implícita en la democracia, en lo que respecta a la atención que sus peticiones pudieran haber tenido, había corrido con mayor suerte en la época de López Contreras, aunque en esta oportunidad afortunadamente nadie falleció.

El 24 de junio de 1.992 ganó el concurso para la letra del Himno del Municipio Santiago Mariño (Turmero), y en noviembre de ese mismo año logró la publicación de la segunda edición de "Cardonal", en donde actualiza algunas de sus composiciones y agrega nuevos poemas. De manera simultánea a su actividad poética siempre publicó artículos de opinión en periódicos regionales de Aragua y de Falcón, y en la revista Península que existió en Punto Fijo. También fue colaborador del Diario "Médano", y llegó a ser su corresponsal en el estado Aragua, aparte de ser colaborador del Semanario "Cabildo Abierto" que se editaba en Maracay, y llegó a ser en algunas oportunidades las veces de reportero. Por otro lado, algunas de sus composiciones poéticas participaron en los Festivales de Décimas que se celebraron anualmente en el ateneo de Punto Fijo ¿Podría adivinarse toda esta trayectoria para aquél niño campesino de un pueblito olvidado de Paraguaná con todas las dificultades que tuvo que sortear?

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Bautizo de la segunda edición de "Cardonal"

A raíz de la publicación de la obra "Árboles de mi Patria", las autoridades de la localidad de San Sebastián de Los Reyes (estado Aragua), tomaron su contenido como modelo para la construcción de un Jardín Botánico, en el cual se sembró un arbolito del árbol emblemático de cada estado de Venezuela, tal como estaba en libro. Este Jardín Botánico fue inaugurado el 15 de julio de 1.988, y fue bautizado con el nombre de Alfonso García Ceballos, en honor al ejecutor de la obra literaria conocido en todos los rincones del estado Aragua. La construcción del Jardín Botánico "Alfonso García Ceballos" fue por iniciativa de la Unidad Educativa "Dr. Eliseo Acosta", y con la colaboración del entonces Concejo Municipal, de empresarios, de estudiantes y de otras personalidades de la región.

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Por otro lado, la publicación de la obra o compilación "Poetas Populares de Paraguaná" motivó el reconocimiento por parte de la Alcaldía del Municipio Carirubana, conjuntamente con el Ateneo de Punto Fijo, y también los falconianos residentes en el estado Aragua le ofrecieron un reconocimiento al poeta Alfonso García Ceballos en el Club de Sub-Oficiales de Maracay, el 12 de diciembre de 1.989.

Menciones honoríficas:

Entre las menciones honoríficas recibidas en su vida pueden contarse, entre otras, las siguientes:

  • Placa de Reconocimiento de la Oficina Regional de Desarrollo Comunal (ORDEC), en mayo de 1966.
  • Placa de Reconocimiento de la comunidad de La Julia (Turmero), en su 23 Aniversario, el 22 de septiembre de 1985
  • Diploma de la Escuela Básica "Mariano Picón Salas" (La Julia-Turmero), el 18 de octubre de 1982.
  • Placa de Reconocimiento de la Unión de Conductores Turmero-Maracay, en 1.986.
  • Placa de Reconocimiento de la Unidad Educativa "Eliseo Acosta" de San Sebastián de los Reyes (estado Aragua), el 15 de julio de 1.988.
  • Placa de Reconocimiento del Municipio Carirubana y Ateneo de Punto Fijo, el 27 de junio de 1.991.
  • Placa de Reconocimiento de los falconianos residentes en el estado Aragua, el 14 de diciembre de 1.989.
  • Medalla de la Liga Campesina de Turmero en su XX Aniversario, en 1.990.
  • Placa de Reconocimiento del Concejo Municipal del Municipio Santiago Mariño (Turmero), por ser Orador de Orden en la Sesión Solemne con motivo del XXX Aniversario de la fundación de la comunidad de La Julia, el 22 de octubre de 1.992.
  • Orden "Augusto Malavé Villalba", en su única clase, otorgada por el Concejo Municipal de Santiago Mariño, el 02 de mayo de 1.987.
  • Medalla de Honor "Santiago Mariño", en el bicentenario del nacimiento de este Prócer, el 25 de julio de 1.988.
  • Placa (Galardón) Premio Estímulo Nacional "Chúa Zapata", el 14 de diciembre de 1.991.
  • Diploma de Honor de la Alcaldía de Turmero, por haber ganado el Concurso para la Letra del Himno del Municipio Santiago Mariño, en diciembre de 1992.
  • Placa de Reconocimiento del Comité Organizador del Homenaje al Poeta Alfonso García Ceballos por sus ochenta años de vida, y como autor de la letra del Himno del Municipio Santiago Mariño, el 20 de abril de 1999.
  • Placa de reconocimiento de la revista "Candelaria" (Turmero), por sus valiosos aportes y destacada participación en las páginas de la revista y sus ochenta años de edad, el 20 de abril de 1.999.

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Su vida y desaparición física.

Resultaría muy difícil poder imaginar y proyectar todos los logros alcanzados por quien fuera un niño campesino, sin estudios, mal alimentado y nacido en un pueblito olvidado de la península de Paraguaná. Más difícil aún resultaría imaginar que un adolescente hecho hombre antes de tiempo, después de sufrir todas las vicisitudes que le correspondieron podría tener la proyección que tuvo. Es muy difícil pensar que aquel joven hombre obligado por las circunstancias a separarse de su familia, le haya dado tanto valor a esta y la mantuviera a pesar de las dificultades económicas y las distancias geográficas. También resultaría muy difícil pensar que este hombre, a pesar de todas las carencias experimentadas y la precariedad de las condiciones que en muchos casos tuvo que experimentar, haya sido el ejemplo de honestidad que siempre fue, y que los deseos de progreso que tuvo cuando era un vendedor de leche, leña y huevos los trasladara hacia sus semejantes, impulsando su superación sin importarle para nada su propia persona.

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Así fue la vida del poeta Alfonso García Ceballos, humilde y tan sencilla y diáfana como los versos de sus décimas. Y de la misma forma correcta de actuar que se dibuja en la virtud de su honestidad, fue la perfección en su uso de la métrica y la rima, que siempre le imprimieron esa musicalidad especial a sus composiciones poéticas, tan sencillas como perfectas. El reconocido poeta Alfonso García Ceballos, quien fuera por largo tiempo el Prefecto de Turmero, también fue por algunos años un integrante más de la Unión de Conductores Turmero-Maracay, que ofrecía transporte público entre esas dos ciudades y sus poblados aledaños. Sencillamente Alfonso García Ceballos fue un hombre acostumbrado a ganarse la vida con el sudor de su frente, de manera honesta y siempre sirviendo a sus semejantes.

Pero la vida del hombre no se circunscribe a ella misma por sí sola, pues se sustenta mucho en lo que nos rodea, y sobre todo en los afectos que sentimos y que le dan esa necesaria orientación a nuestras existencias. Y la vida de nuestro personaje se debió tal vez más que a ella misma a la de su eterna compañera, a la noviecita paraguanera que dejó cuando se marchó a Aruba con la promesa de casarse, a la que buscó y con la que se casó, se llevó a Aruba y compartió desde entonces su vida con él, con todos los tropiezos y sacrificios que jamás fueron más fuertes que el amor que los unió los cincuenta y cinco años que duraron casados, que sólo se interrumpieron con la muerte de su eterna compañera, Ana Victoria Jordán de García, quien murió después de seis meses de convalecencia un 7 de julio de 1.998.

En una reunión familiar cuando cumplieron 40 años de casados. Junio 26 de 1983

En una reunión familiar cuando cumplieron 40 años de casados. Junio 26 de 1983

Celebrando sus bodas de oro (50 años de casados)

Celebrando 50 años de casados (bodas de oro)

Después de esa terrible pérdida la vida de Alfonso García Ceballos para él ya no era vida, y a pesar de estar siempre rodeado de sus hijos y nietos su rostro reflejó a partir de entonces una soledad que lo acompaño poco más de un año, hasta que murió víctima de un infarto, el primero de septiembre de 1.999, cuando se disponía a descansar y estaba en compañía de muchos de sus hijos, nietos y de un hermano que para entonces lo visitaba desde su natal Paraguaná.

Tal vez la partida del poeta Alfonso García Ceballos no pudo ser mejor dibujada y recogida por uno de sus hijos, quien en una décima narró como de reza de seguidas:

Te fuiste viejo querido,
y nos dejaste sufriendo,
pero partiste corriendo
buscando calor y abrigo.
Buen padre, maestro, amigo…
nos dejas congoja y queja,
y tu presencia se aleja
hacia el eterno reposo:
estarás lleno de gozo
¡en el cielo, con la vieja!

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            Después de los actos fúnebres y de la Sesión Solemne celebrada en la Concejo Municipal de Turmero, en donde se le rindieron honores post morten y fue cubierto su féretro con el Pabellón Nacional, fue sepultado en el cementerio municipal de Turmero, al lado de su siempre amada Ana Victoria Jordán, con una inmensa concurrencia de personalidades y pobladores de diferentes comunidades y sectores aragüeños, que se confundían en llantos con sus familiares para darle el último adiós.

No se cumplió su pedimento hecho en la última cuarteta del poema denominado "Autobiografía", el cual fue publicado en la primera edición de "Cardonal", que expresa lo siguiente:

Yo pido que cuando muera
me sepulten en Falcón,
y siembren sobre mi tumba
una mata de cardón.

Sin embargo, sí se cumplió lo pedido por el poeta Alfonso García Ceballos en las dos últimas cuartetas del mismo poema "Autobiografía", el cual aparece actualizado en la segunda edición del mismo poemario "Cardonal", y que dicen de este modo:

Antes pedía que al morir
me enterraran en Falcón,
sembrando sobre mi tumba
una mata de cardón.
Pero viviendo en Turmero
aquí me sepultarán,
pido entonces que me siembren
un cují… o un samán

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            Después de la desaparición física del poeta Alfonso García Ceballos, en el año 2.003 se celebró el 1er Festival del Canto Paraguanero, que lleva su nombre, y que se realizó en la Casona Tudoral de San Pedro de Paraguaná, siendo esta actividad repetida todos los años hasta entonces, y teniendo por sede alguno de los distintos poblados de la península.

También le fue conferida una Placa de Reconocimiento post morten, otorgada por la comunidad de La Julia (Turmero), en sus 50 años de fundación, para honrar y agradecer su ardua labor en pro de fundar, formar y desarrollar esa comunidad en la que vivió la mayoría de los años que pasó en tierra aragüeña.

Décimas y otras Rimas
Edición y Diseño: Bárbara García
barbaramarianna@hotmail.com

Fuente: https://decimasyotrasrimas.wordpress.com/about/

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Comentarios   

0 #1 freddy mavares 28-04-2016 09:14
EL FESTIVAL POPULAR
DE DECIMAS PARAGUANERAS
ELIMINO LAS FRONTERAS
EN EL CANTO NACIONAL
CADA AÑO EN ESTE LAR
SE CELEBRA EN ESPINELA
Y SE CONVIERTE EN ESCUELA
DE NUEVAS GENERACIONES
MOSTRANDO COMPOSICIONES
DE TODA LA PATRIA BELLA.
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