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Adquiere otros nombres y hasta pretende legitimarse académicamente, mediante eso que llaman la post-verdad, pero la mentira no es otra cosa que la mentira aún en el reino de la política que, muy supuestamente, la monopoliza. Reino en el que se la cree efímera o absolutamente efímera, las redes digitales la amplían, degenerando con prontitud y, a veces, irremediable, permitiendo llegar a la verdad, al menos, histórica (cuando el mal está hecho, refiere Perogrullo).

Por estos años, en una ocasión, vísperas del diálogo de República Dominicana, a alguien se le ocurrió anunciar que Vente Venezuela, simplemente, lo respaldaba. Y tuvimos que encarar públicamente al personaje para desmentirlo o, mejor, lisa y llanamente tildarlo de mentiroso.

En otra, meses antes de la votación asamblearia, cuando el partido azul criticó que se adelantara la decisión, postergando las diligencias para el cese de la usurpación,  en medio de un entretenimiento dizque candidatura-presidencial, otra voz anunció que ya estaba asegurado nuestro respaldo a Guaidó para repetir a la cabeza de la Asamblea Nacional, extemporáneamente. Y ahora, un vocero calificado del PSUV, aseguró el respaldo de Vente Venezuela para el comité de postulaciones del rectorado del CNE, inventando un consenso.

El país y la propia comunidad internacional sabe cuál es la postura de Vente, María Corina Machado y la Fracción Parlamentaria 16 de Julio que, en varias oportunidades, en lugar de negarlo, ha preferido salvar el voto sobre materias muy delicadas para que quede constancia de los alegatos en las actas correspondientes de las sesiones parlamentarias, como específica y concretamente ocurrió con el referido comité. Empero, hay un empeño inaudito de involucrarnos en cualesquiera marramucias en curso: se ve cada cosa.

Por cierto, en las vísperas del carnaval, el comité se reunió en el mismísimo Palacio Federal, con el salón Francisco de Miranda de puertas abiertas (fue uno de los espacios iniciales que negaron a la oposición, dos años atrás). En perfecta cohabitación, la AN legítima (Guaidó), se sentó con la falsa AN (Parra) y la dictadura, y un directivo de la traición, como si nada, se integró a la comisión: dirá que nadie lo ha allanado, etc., etc., apelando a las formalidades, aunque ya el problema es completamente de naturaleza moral que en la política, como la verdad, tiene su peso estelar: el sentido práctico, la habilidad, el pragmatismo político, en nada abona a la cohabitación mentirosa.

Escrito por:  Luis Barragán | @luisbarraganj   
Viernes, 21 de Febrero de 2020 08:03

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