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Antichavismo // Dulce María Tosta

Venezuela vive el momento más peligroso y trascendental de su historia republicana. Luego de 18 meses del interinato inconstitucional de Juan Guaidó, sin siquiera haber logrado el cese de la usurpación, el venezolano de a pie, no puede seguir esperando que se produzca el milagro a través de un proceso electoral con Maduro en el poder y con un CNE, con sus rectores escogidos por un TSJ, también inconstitucional, que no nos garantizarán un proceso limpio y transparente.

Una vez más, nos presentarán un ambiente de absoluto ventajismo, totalmente ausente de garantías, con observadores internacionales que favorecen al régimen, con un REP que desde hace mucho tiempo no ha sido auditado, con un CNE completamente pintado de rojo, un Plan República sembrando el miedo en la colectividad y permitiendo toda clase de marramuncias que en eso días envuelven todas las circunstancias electorales operadas para favorecer al PSUV y por otro lado, la falsa oposición, que se prestará para el circo electoral llamando a la gente a votar, aprovechando, así, el inmenso rechazo que sufre el chavismo y de esa manera, legitimaran todas las vagabunderías alrededor de esas fraudulentas elecciones.

La democracia solo se fortalece ejerciéndola y desde hace años en Venezuela, régimen y partidos políticos, han hecho todo lo contrario. Unos partidos que se saben minoría esquivan la controversia y la participación de los grandes conglomerados, ya no pueden llamarse democráticos ni unitarios, pues lo único que han demostrado en los tormentosos tiempos que vive el País, cuando de ellos se esperaba que fueran las trompetas de la esperanza, es que estaban construyendo el complot para calar el creciente antichavismo de la gente.

Escrito por: Dulce María Tosta
@DulceMTostaR
24 julio 2020

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