Imprimir

 

 

Poesía versada, realidades de mi pueblo, el ambiente, su belleza, recordando algunos pasajes, fechas y familiares.

SOLEDAD DULCE Y QUERIDA

Saady Alberto Mirabal B.

 

 

Soy igual a ti Soledad dulce y querida

que en eterno abandono se consume,

sin tener una flor que nos perfume,

una mano atenta para alegrarnos la vida.

 

Abandonada y sin amor siempre has vivido.

No te aflijas Soledad, que aquí yo estoy,

te honraré con mi poesía, tu hijo amado soy,

viviendo en mi corazón nunca caerás en olvido.

 

Visitarte de nuevo antes de morir quisiera,

recordando en la poesía con un verso mañanero

aquel calor y tu amor que fue mi beso primero

lleno de olor a sarrapia en la brisa lisonjera.

 

Cuando el sol nos regale su último rayo de luz,

y Orocopiche se vista en sombras por occidente,

me atrapará en el cementerio taciturno y doliente

haciendo honor al Abuelo y mi hermano Cruz.

 

Sigue esperando en calma, mi querida ciudad,

el turpial desde Guayana trae fragancia de flores,

perfumando las tardes, envolviéndote en olores

para dormirse en los brazos de Orinoco y Soledad.

 

Visitarte de tarde Angostura es permanente anhelo,

admirar tu puesta de sol, preciosa como ninguna,

derrochando mil colores antes que salga la luna,

arrebolando al poniente, en las nubes de tu cielo.

 

Orinoco luce destellos de arcoíris sobre las olas

con los suspiros y sueños, brillando como un espejo

para alumbrarte las noches con la luna y sus reflejos

junto al calor de mis versos cuando te quedas a solas.

 

Me viste nacer esa tarde, un diez de marzo de ayer,

entre almohadones de ceiba y caricias de cálido beso.

Fueron numerosos y dulces que todos los años regreso,

es puro amor tu regazo, ¡Como no voy a volver!

 

Derechos Reservados: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
0414 1360137  @SaadyAlberto

 

Volver